La zona de Sansaburu, situada en el entorno del barrio de Urki, cambiará de imagen en unos meses. Un ambicioso proyecto permitirá la recuperación integral del amplio espacio situado entre la trasera del parvulario de la ikastola y la parte alta del barrio, es decir, toda la zona del viejo frontón y sus aledaños. Las obras dotarán a Urki de un nuevo y céntrico parque con una zona cubierta de recreo.
Esta actuación, financiada por el Gobierno central en el marco del Fondo Estatal de Inversión Local, arrancará en las dos próximas semanas, según han confirmado fuentes municipales, y se prolongará por espacio de cinco meses. Por tanto, el nuevo parque estará operativo antes de finalizar este año. Las obras serán ejecutadas por la empresa Construcciones Urasa SA, a la que le fueron adjudicados los trabajos en un importe de 344.242 euros.
La accesibilidad
Ya antes de que surgiera el Plan de Inversión Local, el Ayuntamiento tenía proyectado actuar en esta zona. La construcción, hace unos años, del nuevo parvulario de la ikastola Mogel en Sansaburu dio pie a plantear la conveniencia de extender las mejoras de este entorno hasta la zona del frontón, un espacio en avanzado estado de degradación que impide actualmente su utilización por parte de los vecinos.
Además, se vio la posibilidad de que dicho frontón se cubriera para darle más utilidad y transformarlo en una zona recreativa en épocas de mal tiempo. La idea esbaba muy avanzada cuando surgió la posibilidad de acogerse al programa de subvenciones del Gobierno de Zapatero. La iniciativa, junto a otras, fue aprobada por el Fondo Estatal.
El acceso al parque de Sansaburu se realiza a través de escaleras reconstruidas en parte y anexas al parvulario. A partir de ese punto se desarrolla el proyecto que ahora se va a acometer. Para ello, se plantea un nuevo recorrido, que sustituya a las numerosas escaleras, mediante rampas y descansillos que faciliten la accesibilidad, hasta llegar a la calle José Antonio Iturrioz.
La intervención está diseñada para minimizar los movimientos de tierras, aprovechando los desniveles y la plataformas existentes, y tratando de conservar en lo posible el arbolado. La actuación proporcionará un lugar de paseo de fácil acceso, «recuperando un espacio residual y degradado», explica el proyecto.
Los bordes exteriores se rematarán con baldosas y se dotará a la zona de los sistemas de recogida de aguas. El banco actual del frontón se saneará y recubrirá de madera, se colocarán papeleras en todo el entorno, se instalarán las correspondientes barandillas, todos los desmontes que se lleven a cabo serán revegetados, y se incluirá en el proyecto una nueva instalación de alumbrado.