Las emergencias médicas no tienen calendario ni entienden de vacaciones. Mientras gran parte de la población se aleja de la rutina en sus destinos de asueto, los hospitales necesitan, como el resto del año, de bancos de sangre suficientes para cubrir cualquier urgencia o intervención quirúrgica. El verano es la época del año en la que más flojean estas reservas vitales y, por ello, El Arenal de Bilbao estará volcado los próximos días en la Segunda Semana de la Donación de Sangre, una iniciativa promovida por la Asociación de Donantes de Sangre de Vizcaya y el Ayuntamiento de Bilbao.
Nada mejor que dar ejemplo, así que ayer, un nutrido grupo de ediles bilbaínos se acercaron al autobús de la asociación para aportar su granito de arena a esta campaña, que pretende alcanzar las 32 donaciones por cada mil habitantes en la villa. Y es que, pese a que Vizcaya es una buena provincia en lo que a donaciones se refiere, la capital está muy por debajo de las cifras que recomienda la Organización Mundial de la Salud. En estos momentos, Bilbao tiene 29,8 donaciones por cada mil habitantes, 15 puntos menos de lo deseable, según la OMS.
El alcalde, Iñaki Azkuna, encabezó ayer el acto con el que el Consistorio quiso dar ejemplo al resto de la ciudadanía. «Todavía no tenemos un sistema que nos permita fabricar sangre», comentó Azkuna. «Ese líquido tan importante sólo podemos sacarlo de nosotros mismos y, en verano, a veces se nos olvida que las necesidades son siempre las mismas. Los hospitales siguen operando y la sangre es imprescindible», ahondó. Le acompañaban los concejales Asier Abaunza, Sabin Anuzita, Jon Sustatxa e Isabel Sánchez Robles, entre otros. Mientras los ediles que resultaron aptos para donar pasaban por la camilla, Azkuna demostró que mantiene casi intactas sus habilidades como médico y ayudó al personal con las extracciones.
Tal y como explicó el director del Centro vasco de Transfusión, Miguel Ángel Vesga, «el verano es complicado porque la gente se va de vacaciones y nosotros tenemos las mismas necesidades». Vesga insistió en que «la captación de donantes es una actividad estratégica para Osakidetza porque de las reservas de sangre depende el funcionamiento de la sanidad de cualquier país, y está absolutamente en manos de los ciudadanos». En 2008, 5.881 personas donaron sangre en Bilbao. La Asociación de Donantes quiere ganar 1.500 más este año.