Una de las polémicas en las que se ha visto envuelta la autopista Vitoria-Eibar podría llegar por fin a buen puerto. Se trata de la compensación económica que la Diputación de Álava reclama a su homóloga de Guipúzcoa por el retraso de más de un año en la puesta en marcha del tramo guipuzcoano, lo que ha supuesto un considerable impacto en las arcas forales alavesas.
Tras numerosos rifirrafes entre las dos administraciones, todo apunta a que ha llegado el momento de acercar posturas. El marco, las continuas reuniones que ambas partes mantienen en la actualidad para acordar el convenio de explotación de la AP-1. En ellas, Álava ha planteado una fórmula de compensación, pero aún no ha recibido la contestación guipuzcoana.
Luis Zarrabeitia, diputado de Obras Públicas, se muestra optimista, ya que, a su juicio, «de haber alguno, éste es el momento de llegar a un acuerdo, ya que ahora estamos negociando el intercambio de flujos de dinero por cada periodo que se establezca. Es decir, ver qué ha recaudado cada territorio con los peajes y de ese dinero, cuánto correspondería al otro territorio como destinatario final».
Aunque prefirió no avanzar los detalles de la fórmula alavesa «mientras no tengamos una respuesta favorable», remarcó que «siempre hemos mantenido que nuestro afán es obtener de Guipúzcoa alguna compensación por ese perjuicio en el retraso de la AP-1, pero, al carecer de respaldo jurídico, sólo nos queda recurrir a la buena voluntad».
Zarrabeitia realizó estas declaraciones durante su comparecencia en la comisión de Obras Públicas de las Juntas Generales, donde aprovechó para informar al resto de grupos sobre otras cuestiones relacionadas con esta vía de pago. Entre ellas, la mejora de la señalítica. Algunos puntos, como el enlace de Yurre, carecen de ella. «Habrá señales que indiquen cómo salir a la AP-1, y también se colocarán en la N-622 y la N-240. Cuando los guipuzcoanos vienen a Vitoria no tienen problema, pero al salir, no sabían cómo regresar a la autopista», reconoció Unai Grajales, director gerente de la sociedad Arabat, antigua VIAS, encargada de la construcción de la autopista.
Área de servicio
Tanto Grajales como Zarrabeitia mostraron su optimismo por el flujo de vehículos registrados durante el primer mes de funcionamiento de los 14,2 kilómetros del tramo alavés. En concreto, entre Eskoriatza y Luko circulan una media diaria de 7.542 coches y camiones, mientras que 3.755 lo hacen entre Luko y Echávarri-Viña. También destacaron la «gran afluencia» en los últimos días de turismos de Francia y Países Bajos, cuyo destino es Marruecos y Portugal.
El responsable de Arabat anunció también que a lo largo de este mes se sacará a licitación el contrato para construir el área de servicio. «Salvo requisitos como gasolinera, tienda o información turística, serán los propios licitantes los que oferten la mayoría de servicios», señaló.