Todo un mundo de colores inunda durante estos días la sala interior de exposiciones de Lobiano, gracias a la obra de la artista eibarresa, afincada desde hace 25 años en Ermua, Irene Iriondo. En las 20 obras que componen su primera exposición hecha 'exprofeso' para mostrar en Ermua, predominan las culturas exóticas y un trabajo que, sin duda, transmite una fuerza muy positiva. La muestra se puede visitar los días laborables de 18 a 20 horas y los festivos de 12 a 14 y de 18 a 20 h.
-En prácticamente todas sus obras predominan las imágenes de culturas exóticas ¿por qué?
-Porque lo que me gusta es el color. El año pasado empecé a pintar un cuadro y pensé que podría hacer una exposición sobre otras culturas. Inconscientemente me voy hacia Asia, Quería abarcar prácticamente todas las culturas, pero sin darme cuenta tiendo a irme a Oriente. Creo que es por los colores, el amarillo, el naranja, que están más presentes en esas culturas que en la nuestra, que es más apagada.
-Todas las obras están pintadas en este curso (2008-2009). No ha podido viajar a todos estos lugares. ¿De dónde ha sacado las imágenes?
-De fotografías e imágenes que encuentro. La verdad es que de cachondeo ya he comentado alguna vez que ahora tendré que ir a estos lugares para ver si son realmente así.
-Es su primera exposición, ¿qué sensación le produce estrenarse?
-El día anterior a exponer estaba muy nerviosa, pero cuando coloqué los cuadros me relajé del todo, porque me gustaba cómo quedaban, ganaban muchísimo en la sala. Ahora, si viene un poco de gente, objetivo más que cumplido.
-¿Ha pensado en exponer en algún lugar más?
-He pensado que podría ser en la 'Cultu', en Eibar. Veremos.
«Me relaja»
-Su pintura transmite alegría, positividad. ¿Es consciente de ello?
-Sí , cuando pinto no, pero sí me han dicho alguna vez que lo que más les gusta de mi trabajo es el color. La verdad es que le pongo mucho empeño y me gustan los colores vivos. No me gustan las nubes grises, aunque no tenga manía a las nubes.
-Hay un cuadro separado de los demás. ¿Por alguna razón?
-No. Lo he traído aquí para que la sala de entrada no estuviera vacía. Lo tenía hecho de antes, pero también en él incluyo muchos colores porque en realidad era un desnudo de espalda, pero con una sábana rosa y yo le incluí los colores a la tela que va bajo la modelo. Tiene un tamaño grande y no se pierde en la sala aunque esté solo.
-Incluso la exposición le ha servido para descubrir novedades sobre sus gustos.
-Sí. Yo pensaba que el color que me gustaba era el naranja, pero ayer me dijeron que era el amarillo y la verdad es que me he dado cuenta que también lo incluyo mucho.
-¿Desde cuándo pinta?
-Estoy estudiando en la Escuela de Pintura desde 2002. Antes había estado en un taller de manualidades en Eibar, allí también hice algunos cuadros, pero no en óleo. Desde pequeña me había gustado, pero no me había atrevido.
-¿Cuál es el cuadro que más le gusta de la exposición?
-Creo que es el del rito, el que se ve una mano jugando en el agua.
-¿Es el que más le ha costado?
-No. El que más me ha costado hacer es el del templo dorado de Thailandia, porque tenía muchas aristas, y era complicado darle la perspectiva.
-Son muchísimos cuadros en poco tiempo.
-Veinte, desde octubre hasta ahora, Me ha venido muy bien. Me ha relajado muchísmo.
-¿Qué es la pintura para usted?
-A mí me permite entrar en otro mundo. Me relaja, se me va el dolor de cabeza....