La lógica marcaba esta posibilidad. Y finalmente se ha impuesto. El Ayuntamiento acometerá la reforma integral de la plaza de España en el último tramo de septiembre, una vez concluyan las fiestas de la Virgen de Altamira. Pero será esta semana cuando contrate su ejecución. Mañana hay una 'mesa' en la que se intentará colar la que se apunta como una de las reformas más importantes que va a sufrir la zona, dentro del proyecto ARCH (Área de Rehabilitación del Casco Antiguo). Si no puede entrar en el orden del día, se convocará para el jueves.
Pero urge. Con no ser un proyecto con fecha límite de entrega más o menos inmediata -como sucede con las actuaciones que llevan la cobertura del Plan E-, su impacto en la parte vieja será trascendental a las puertas de que se abra el plazo para la solicitud de ayudas económicas dirigidas a la rehabilitación de viviendas privadas. Un efecto catalizador que, además, coincidiría en el tiempo con la apertura del proceso efectivo para la rehabilitación del Teatro Salón Apolo, cuya publicación en el Boletín Oficial del estado (BOE) la apuntó recientemente el alcalde Fernando Campo como «inminente».
Trece son las empresas que han presentado ofertas para acometer esta obra, que incluye la urbanización siguiendo el patrón aplicado en cuando a pavimento en el puente Carlos III y el primer tramo de Real Aquende; y nuevas redes de saneamiento así como de tendido eléctrico. La totalidad de los candidatos han llevado propuestas a la baja sobre una partida de licitación base de 445.941,87 euros a la que se añadiría el IVA.
La propuesta más barata de las planteadas asciende a 350.064,37 euros, de RFS Obras Hidráulicas, SLU. Mientras que la más ajustada a la base de inversión prevista es la de Arcebansa SA, que acude con intención de realizar el grueso de los trabajos en 411.782,72 euros. La fórmula que se utilizará para la adjudicación será por concurso. Para evitar las anteriormente conocidas como bajas temerarias, las candidatas han de ajustarse a un sistema de puntuación en el que la valoración técnica se compensa con 55 puntos; el precio, 30 puntos.
Mano de obra y contratos
Y, como ya se anunció a raíz de la activación del plan de choque contra la crisis, hay 15 puntos más por el volumen de mano de obra empleada y los tiempos de duración de cada contrato. La finalmente adjudicataria tendrá que ajustarse a una exigencia de plazo muy concreta: la realización de la obra no debe exceder los cuatro meses. Por cada día de demora se aplicará una sanción de 740,28 euros.
Al descartarse la fórmula de la subasta, son los arquitectos municipales los que deben realizar una valoración de las distintas propuestas. Una vez concluya este análisis han de presentarlo en Hacienda. Y con el estudio ya cerrado sobre la mesa, se procederá a contratar la obra «algo que vamos a hacer esta semana aunque con carácter provisional», puntualiza Gustavo Modino, responsable del departamento de Obras. Esto implica al menos un mes más de espera hasta hacerla definitiva cumpliendo así con el calendario de plazos que exige la ley de administraciones locales.
Pero si esas son las condiciones básicas que se exigen a los constructores, hay otra que aún tiene pendiente de cumplir el propio Ayuntamiento. Y todo apunta a que lo hará en las próximas semanas. En el pliego publicado no se hacía referencia alguna a la realización de un estudio arqueológico, aún cuando existe esta obligación legal y, de hecho, se impone a cualquier particular que tenga intención de realizar actuaciones de calado en los edificios del Casco Viejo. «Lo vamos a realizar sí. Vamos a trabajar en él durante el mes de agosto», aseguró el responsable del área Gustavo Modino.
El por qué no se ha incorporado al pliego original -lo que pudiese ser interpretado como un olvido- lo razonaron desde el área de Economía y Hacienda. Su responsable, Laura Torres apuntó como posibilidad el hecho de que el ARCH -plan en el que intervienen las tres administraciones con un fondo de ayuda que se sitúa en torno a los 11 millones de euros- no da opción a financiar actuaciones paralelas que no se refieran directamente a la ejecución.
«El estudio arqueológico de la plaza de España se está preparando ya. Lo que sucede es que, al igual que pasa con las obras del Plan E, el ARCH no financia ni colaboraciones ni proyectos ni estudios. Sólo paga obras, realizaciones». En suma, todas las prospecciones que haya que realizar en la zona para determinar si esta actuación puede tener algún impacto arqueológico significativo han de correr por cuenta municipal. Lo más probable es que la actuación de los arqueólogos se simultanee con los primeros trabajos en la zona.
Al desgajarse del contrato base de ejecución no tendría incidencia en el importe que ha valorado el adjudicatario. Otra cosa es que al no plantearse este estudio como paso previo al inicio de la obra, pudiera producirse un escenario en el que el calado de posibles hallazgos frenará su desarrollo en los plazos planteados. Un supuesto, este último, que en principio se apunta como poco probable desde el Ayuntamiento dado que en actuaciones anteriores realizadas en el entorno no han aparecido restos con un especial significado histórico.