La inundación del garaje situado junto a la plaza de Amárica se debe a «un fallo» constructivo del edificio, y no a las obras de excavación del futuro parking. Ésta es la conclusión a la que ha llegado el Gabinete Lazcoz, que prepara un informe técnico y que descarta paralizar las obras, como han exigido los vecinos, el PP y EA. Según ha podido saber EL CORREO, el equipo de gobierno solicitará a los residentes que sufraguen el sellado de los anclajes del edificio, que «al estar sin cerrar» han facilitado la entrada del barro. Pero de entrada, las familias afectadas se niegan a costear el arreglo «porque nosotros no vamos a pagar por un proyecto que es una chapuza. Hasta que no han metido las máquinas no hemos tenido problemas», apuntaba ayer uno de sus portavoces.
Los usuarios del garaje inundado, situado debajo de la manzana donde está la sede de la Cámara de Comercio, descubrieron el lunes una manta de lodo que cubría el suelo y que manchaba los coches. La filtración, que al parecer procedía de las obras de excavación del parking de Amárica, se extendió con el paso de las horas y llegó a afectar a tres de las cuatro plantas del subterráneo. El miércoles, visiblemente alarmados, los portavoces de los vecinos enviaron una carta al Ayuntamiento para pedir que las máquinas de Aralan -la empresa subcontratada por Vinci Park- dejaran de trabajar hasta aclarar «la causa» del problema. De momento, los operarios se han desplazado al otro extremo del socavón hasta que se solvente la polémica.
Portavoces del Gabinete Lazcoz salieron ayer al paso para avanzar que el Ayuntamiento ha descubierto un «fallo» constructivo en el edificio de viviendas. En concreto, cuando el bloque fue levantado «no se sellaron sus anclajes», así que los muros «no son impermeables, porque hay unas vías por las que puede pasar agua, lodo y hasta pequeños ratones». Las mismas fuentes precisaron que «en ese garaje ya había filtraciones, porque se habían instalado bombas de achique».
Por ello, el Consistorio planteará a los propietarios «que aprovechen» las obras de Amárica para solicitarle a la empresa que selle los anclajes del edificio, algo «que hay que hacer y que ahora les puede salir más barato».
«Alucinados»
Los portavoces de los afectados agradecieron con sorna «el sentido del humor» del equipo de gobierno. De entrada, exigieron al Ayuntamiento que responda a su solicitud de paralización de las obras. Acto seguido, reconocieron que hasta ahora habían sufrido «pequeñas filtraciones» de agua, pero que «jamás» habían visto lodo. «Estamos alucinados, encima de que el alcalde hace esta obra en solitario tenemos que rascarnos el bolsillo para que sigan las obras. Si hay que sellar algo, que lo costee la empresa. De todas formas, si no pueden obligarnos es posible que nos neguemos. Insistimos en que ese parking será perjudicial para la ciudad».