El anuncio se hizo el 29 de mayo de 2008. Los políticos se 'calzaron' peto y casco de seguridad. ¿El marco? Las obras del vial de penetración del polígono de Bayas. La subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, y el alcalde Fernando Campo, se llevaron la foto y entregaron a cambio un compromiso: la transformación estética de la travesía de la N-1 con el adecentamiento de las rotondas y la eliminación (por fin) de un amplio tramo de la mediana. Un año después sólo se cumplirá en parte. Porque Fomento ha decidido mantener la actual separación física entre los dos carriles.
«Se ha llegado a un acuerdo general. Quitar la mediana no solucionaba nada así que lo que van a hacer es algún arreglo en la zona de las isletas y la glorieta; un acondicionamiento general», confirmaron a EL CORREO desde el área de Comunicación de la Subdelegación. El argumento que se utiliza ahora es el siguiente: cuando la vía estaba sometida a una alta densidad de tráfico -antes de imponerse la gratuidad en el tramo de la AP-1 entre Armiñón y Miranda- «se generaban problemas para algunos giros. Pero aunque se quitase esa mediana, tampoco se podría girar».
Se insinúa, en definitiva, que la obra es innecesaria. Pero en su momento no se planteó de esta manera. El alcalde, de hecho, lo consideró un complemento básico para dar a la travesía un cariz distinto: el de una vía más integrada en la ciudad. Veía cumplida una exigencia de años. Y es que con los picos de intensidad más altos en el tráfico han sido muchas las ocasiones en las que los bomberos y los servicios de urgencia se quedaban atorados, siendo su única opción de avance el desplazamiento -con muchos problemas- hacia las aceras, de los vehículos que en ese momento iban en tránsito.
Campo, que esperó al arranque de la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, para hacer llegar al Ministerio de Fomento esta petición, no ocultaba aquel 28 de mayo su satisfacción. De entrada consideró resuelto el problema de la variante con la solución habilitada a través de la autopista y la apertura de otras vías alternativas. Pero, además, habló de «una entrada a la ciudad más bonita» con ésta y las otras actuaciones -algunas ya realizadas- que se proyectaron para las glorietas, fundamentalmente en las de conexión con la calle Vitoria y el enlace con la carretera de Bilbao.
Pero desde el Estado, se insiste, no hay necesidad en anular la estructura divisoria. «Se ha detectado algún detalle puntual de limpieza y de sustitución de material; un acondicionamiento básico, en definitiva, porque con la circunvalación es otro tipo de tráfico el que pasa por ahí».
El pasado martes, durante la reunión que Tricio y Campo mantuvieron en el Ayuntamiento, el tema volvió a la mesa. «Al parecer no se elimina la mediana, fundamentalmente, por cuestiones de seguridad», declaró ayer el máximo responsable municipal a este periódico. Un planteamiento que llama mucho la atención; más aún cuando siempre ha sido vista como un obstáculo peligroso. Tanto es así que era reproche permanente a los gobiernos del PP.
Es cierto que desde la entrada en funcionamiento de la liberalización parcial de la AP-1, se ha duplicado el tránsito por la vía rápida en favor de una travesía mucho más aligerada. Los datos más recientes apuntaban al doble de flujo diario de vehículos por la autopista, en torno a 3.600, de los que en torno al 80% eran camiones (alrededor de 2.700). Teniendo en cuenta que eran estos los que más obstaculizaban la circulación en el 'embudo' mirandés de la N-1, el riesgo a que los servicios de Emergencias se 'atasquen' se ha visto reducido. Pero no deja de sorprender que lo que entonces era inseguro tenga hoy un componente de seguridad.
Más aún cuando fue la propia Tricio la que anunció lo siguiente en 2008: «La petición del alcalde ha obtenido respuesta favorable del Jefe de Demarcación». Ayer Campo apostaba por realizar un nuevo intento tras el revés que supone en sus planes este cambio de criterio: «Estoy convencido de que a corto plazo va a ser posible que se retire un tramo de la mediana, pero habrá que esperar. De momento el martes ya hablé de ello con la subdelegada».
Incidió en que ha reclamado la limpieza de esa estructura -invadida por la hierba- y dejó entrever que, precisamente porque se volverá a insistir en su eliminación, no habrá más ornamento estético. «Quiero que se limpien totalmente, que se quiten las hierbas. También les he planteado que han de dejar acondicionadas las glorietas, algunas isletas y los márgenes -en referencia a las aceras- de toda la travesía, que están en muy mal estado».
Los arreglos pendientes se cometerían a corto plano. Aunque desde la Subdelegación del Gobierno en Burgos no precisaron un calendario. «Será algo inminente sí. La decisión está ya tomada. No sabemos si se llevará a cabo directamente desde el Servicio de Explotación y Conservación de carreteras o habrá que aprobar un presupuesto específico», explicaron.
tuviesen un coste de mantenimiento bajo. Entonces se habló de piedra de pequeño tamaño, similar al grijo, y un número muy limitado de especies florales.