Construir ascensores exteriores en la plaza del Machete, recuperar el palacio Escoriaza Esquível, habilitar apartamentos de alquiler para jóvenes, trasladar el Aterpe y adquirir lonjas para potenciar la actividad comercial. Todo en el Casco Viejo. Éstos son los proyectos a los que se destinarán los nueve millones de euros 'extra' que el plan anticrisis del Gobierno vasco, +Euskadi 09, reserva para Vitoria. Y no es la única mejora para el territorio: también hay tres millones para realizar obras de abastecimiento hidráulico en Sobrón.
En total, son doce millones lo que el Ejecutivo de López invertirá de más en Álava después de que el PP le forzase a mejorar su compromiso con el territorio. Según las cuentas de los populares, el plan +Euskadi 09 presentado la semana pasada sólo destinaba doce millones a la provincia, lo que la ponía en una situación de «marginación» con respecto a Vizcaya y Guipúzcoa, a juicio el secretario general del PP en Álava, Javier de Andrés. Así que los populares, a cambio de apoyar las dotaciones presupuestarias para poner en marcha el plan y la emisión de deuda pública, exigieron que se duplicasen esos doce millones. Y lo lograron.
Por eso, fueron el propio De Andrés y el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Vitoria, Javier Maroto, quienes anunciaron ayer el destino de esos doce millones adicionales. La mayoría, nueve, se quedan en la 'almendra' medieval vitoriana. «Así se evitará que proyectos de inversión pública, generadores de empleo, se paralicen en los próximos meses», razonó Maroto. Y, de paso, «descongestionará las cuentas del Ayuntamiento» para que las políticas sociales «no se vean mermadas».
Un Parador Nacional
El concejal conservador fue muy concreto a la hora de señalar el destino del dinero. La cantidad más abultada, tres millones, irá para la «reconversión del palacio Escoriaza Esquível en un referente hotelero». Incluso avanzó que podría pugnar por ser un «parador nacional». Para ello habrá que comprar o expropiar el inmueble -ya se han realizado todos los trámites previos al expediente de expropiación y se está negociando con la fundación propietaria- y rehabilitarlo. Su precio, según datos municipales de hace más de dos años, sería casi 2,2 millones de euros, y la reforma ascendería a 800.000.
En segundo lugar, se prevé gastar 2,5 millones en el traslado del Aterpe fuera del Casco Viejo. Y otros dos millones irán a la instalación de ascensores exteriores en la plaza del Machete. «Será una segunda fase en la mejora de la accesibilidad tras la puesta en servicio de las rampas mecánicas», dijo Maroto. El diseño y las características de los nuevos elementos serán similares a los inaugurados en enero de 2007.
Otros 900.000 euros irán para la adquisición de lonjas vacías por parte del Ayuntamiento dentro de su plan para reactivar la actividad comercial: la idea es alquilarlas, con opción de compra, a empresarios que quieran implantarse en el Casco Viejo. El quinto y último proyecto es la «construcción de apartamentos de alquiler para jóvenes». A este destino se dedicarán 600.000 euros, y el objetivo es «evitar el envejecimiento del barrio y dar opciones a los jóvenes para que tengan una vivienda digna». Como, por ejemplo, los que ya están en marcha en el número 20 de la calle Pintorería.
En definitiva, «un impulso sin precedentes en la rehabilitación social y comercial del casco medieval», dijo Maroto. La cuestión es, ¿para cuándo todo esto? El portavoz popular recuerda que el acuerdo está dentro de un plan de modificación parlamentaria del presupuesto de 2009. Por eso, los gastos que ahora se incorporan «deben estar en fase de ejecución contable a final de año». Pero eso es muy poco tiempo. El truco está en que para esa ejecución contable no será necesario adjudicar las obras, sino sólo firmar un convenio con el Ayuntamiento en el que éste se comprometa a ejecutar y el Ejecutivo vasco a financiar proyectos concretos. Así, antes de final de año se firmará el convenio y luego el Consistorio tendrá tiempo para licitaciones.
Más flexibilidad
Por supuesto, el 'chorreo' de millones entusiasmó al gerente de la Agencia para la Rehabilitación Integral de la Ciudad Histórica. Gonzalo Arroita se felicitó por el consenso político que genera la puesta en valor del Casco Medieval. «Estamos en el buen camino», dijo, «porque esto va a ser básico para la ciudad. Es una noticia fabulosa».
Sin embargo, Arroita añadió que en los próximos días habrá que «definir los proyectos y dar un margen de maniobravilidad para optimizar los recursos». Se refiere a que algunas de las obras incluidas en el pacto PP-PSE ya tienen partidas presupuestarias comprometidas ya sea en la propia Agencia o en el Plan Urban. A juicio del gerente, lo prioritario ahora es la «adquisición de edificios y espacios para destinarlos a usos sociales y culturales». Más que comprometer gastos en actuaciones concretas, estima que la aportación del Ejecutivo vasco debería ser más genérica para propiciar «un margen de operatividad».