25 millones de euros anuales hasta 2013 y un millar de nuevos puestos de trabajo en el imaginario de la administración estatal. El núcleo del primer fondo de ayudas a la reindustrialización del área de influencia de Garoña fue presentado ayer en Miranda a medio centenar de empresarios, portavoces sindicales y a un pequeño grupo de alcaldes de la zona. Es lo que el director de Industria, Jesús Candil, definió como una «pieza del Plan Garoña, en el que se está aún trabajando»; la avanzadilla, en suma, de las actuaciones que Madrid prepara para neutralizar el cierre de la nuclear, que sólo en Miranda, afectaría directamente a más de medio millar de familias.
El «apéndice» -término utilizado por el alcalde Fernando Campo- de ese supuesto gran plan que se estaría ultimando, tiene el objetivo de incentivar la instalación de nuevas industrias «exclusivamente en la provincia de Burgos, no en Álava, que era uno de los temas de debate» político de los últimos día. La reunión, con un alto contenido técnico, obtuvo una primera valoración positiva de la mayoría de los presentes. Sólo su desarrollo refrendará ese criterio.
Tiene dos partes, una se centra en la industria, con préstamos sin interés hasta el 50% de la inversión total, 5 años de carencia y hasta 10 de amortización. Financiaría compra de suelo, urbanización, construcción, ampliación o adecuación de naves industriales, instalaciones, equipamientos, ingeniería y puesta en marcha tanto de iniciativas industriales nuevas como de aquellas encaminadas a la modernización.
A los ayuntamientos y entidades públicas, cámaras de comercio y asociaciones empresariales, se concederían subvenciones a fondo perdido hasta un 50% de inversión y préstamos sin interés hasta el 75% con los mismos periodos de carencia (5 años) y amortización (10). El destino de estas ayudas debería ser la creación de infraestructuras básicas como polígonos industriales, viveros de empresas, etcétera.
Candil, que previamente a la reunión de Miranda había explicado en Burgos su contenido a representantes de la Junta, «además de buscar una coordinación para paliar los efectos negativos que tendrá, más allá de 2013 el cierre de Garoña», destacó que el primer paquete de estas ayudas a la reindustrialización de la comarca -el total de los 100 millones de euros- «permitirá crear más de 1.000 puestos de trabajo directos». El dato lo aportó en base a «la experiencia que tenemos en otras áreas del Estado».
Los primeros 25 millones en ayudas (6 de ellos en forma de subvenciones y 19 en préstamos) se lanzarán la próxima semana en una convocatoria específica para Merindades y Bureba-Ebro que se publicará en el BOE. A partir de ahí los empresarios, ayuntamientos y asociaciones deberán formalizar las solicitudes -con los consiguientes proyectos susceptibles de recibir respaldo- antes del 3 de diciembre. Habrá después un «periodo pequeño» para subsanar falta de documentación y otro para evaluar los proyectos. La lista de beneficiarios se publicaría a finales de febrero «y al siguiente mes o al siguiente, los empresarios ya tendrían el dinero en sus cuentas corrientes».
Calendario apretado
El hecho de que se den poco más de 30 días para la presentación de los proyectos -cuestionado también por los empresarios- lo justificó el director general de Industria en los fines. «En un lado de la balanza es cierto que está la presión del poco tiempo pero en el otro, la conveniencia de que lo antes posible les lleguen los recursos». Dilatar más los plazos, en definitiva, retrasaría la activación de los procedimientos. Y pese a que existe una perspectiva de alcanzar el millar de nuevos empleos, no se priorizarán de forma clara en los proyectos que se tramiten en Madrid. No se seguirá criterios similares a los que marcaba el Plan E. «Este es mucho más flexible en este sentido».
La ausencia notable de alcaldes de poblaciones afectadas -donde gobierna mayoritariamente el PP-, la achacó el responsable estatal a «un problema de comunicación». Y es que a la reunión, además del anfitrión Campo, sólo acudieron los titulares municipales de Trespaderne y Frías, además del popular Jaime Estefanía, que dirige el Ayuntamiento de Pancorbo.
Miranda, con un polígono en desarrollo como el de Ircio -una de las joyas del Cylog que promueve la administración regional- y otro sin completar como el de Las Californias, sería una de las poblaciones con mejor base en infraestructuras para la captación de empresas. Campo, que desveló que trabaja ya con FAE y Cámara en acciones como la creación de un vivero de empresas, se comprometió a la exención de determinadas tasas a los potenciales inversores. «luego está también que la Junta venda las parcelas a un precio razonable», apostilló.