El Ayuntamiento redimensionó su previsión de ingresos por este concepto en el arranque del ejercicio y no sufrirá por ello un impacto contable de calado. Se pensó en una caja mucho más pequeña para recibir el dinero que llega del impuesto de construcciones. Y ésta ha terminado ajustándose como un guante a la realidad: 1,1 millones de euros. Es la cantidad recaudada hasta la fecha por las nuevas actuaciones urbanísticas que se han desarrollado en la ciudad; cifra que se prevé termine siendo un calco de la que se ingresó al término de 2008; los 1,4 millones.
El comportamiento del sector de la construcción en Miranda no se ha movido ni un ápice. La crisis continúa agarrándose al mercado y los promotores se mantienen a la expectativa. Una situación que ha golpeado con dureza a las administraciones locales y que en el caso de la de Miranda se ha traducido en un caída del 57% en la recaudación por esta vía. Los datos así lo evidencian.
La cuenta presupuestaria de 2007 -el último periodo reciente con plena estabilidad económica- se redactó pensando en un ingreso por este impuesto para nuevas construcciones, instalaciones y obras de titularidad privada, que se situaba en los 2,4 millones de euros. Aquel periodo concluyó con cerca de 300.000 euros más de los pensados.
El golpe o, lo que es lo mismo, los números rojos llegaron al año siguiente. El diseño del siguiente presupuesto se apoyó en la experiencia previa y hubo descalabro. Se mantuvieron en los presupuestos los 2,4 millones. Pero se cerró el ejercicio con ingresos por valor de 1,4. A partir de ahí la contabilidad para 2009 se reajustó al extremo y se cuadró conforme a la realidad anterior. Es lo que va a permitir que el actual ejercicio concluya sin más sustos.
«Para 2010 nos apoyaremos en el mismo criterio. La previsión se ajustará al comportamiento que ha tenido el impuesto durante este año», confirma la responsable de Hacienda, Laura Torres. Eso supone que difícilmente se contarán con más de 1,4 millones de euros en la columna de ingresos por el citado impuesto. «Como ha sucedido este año, se ajustará todo a la realidad; prácticamente al 98%».
Pero lo cierto es que no hay recuperación. Y precisamente esta coyuntura es la que ha sido tenida en cuenta, a petición de la Federación Española de Municipios y Provincias, para flexibilizar las condiciones del segundo Plan E, que va a dejar en Miranda 4,2 millones de euros.
1 de cada 5 del Plan E
La decisión, aún no adoptada formalmente, de destinar 1 de cada 5 de esos euros a los gastos corrientes del Ayuntamiento permitirá acolchar aún más las cuentas. La propia Torres hacía referencia «a un verdadero balón de oxígeno» para la contabilidad que diseñan en su departamento. Y aun cuando tendrá una orientación muy concreta (servicios sociales, culturales, deportivos, etcétera) ayudará a cuadrar tablas más aún tras decidirse de forma unánime la congelación de todas las tasas e impuestos de 2010.
Y mientras la entrada de dinero por el impuesto que se carga a las grandes construcciones se ha desplomado; no ha sucedido lo mismo con las obras de menor entidad. Aquellas que se desarrollan en el interior de las viviendas o en las comunidades de vecinos, como la instalación de rampas de acceso, la bajada de ascensores a cota cero, etcétera, se han mantenido.
El Ayuntamiento concedió un total de 382 licencias a lo largo de 2007. Al año siguiente su número se incremento en torno a un 17% llegándose a la cifra de 447; y en lo que va de este año el número de obras que han obtenido la luz verde del departamento de Urbanismo se sitúa en las 333. «Estamos en un nivel similar», refrenda la responsable del área, Aitana Hernando.
¿Y cómo se traduce esto en dinero? Las cuantías están, lógicamente, a años luz de las que obtienen por la vía de las grandes promociones. Así, el pasado año se llegó a los 18.176,48 euros, mientras que hasta este mes de octubre, se habla de 9.666,27; la mitad. Se ha pasado, en suma, de una media mensual de 1.514 euros a poco más de 960. En este caso, la valoración es mucho más subjetiva puesto que condiciona mucho la entidad de los trabajos que se hayan desarrollado.
Porque la relación de partidas que existe en Miranda para la tramitación de licencias de obras de pequeña entidad, es muy variada. En el listado de la ordenanza fiscal que las regula aparecen desde lo 3,85 euros por utilizar pintura plástica en interiores a los 2.582,20 si se opta por una reforma total del cuarto de baño que incluya solados, alicatados, sanitarios, grifería, instalaciones varias y pintura. Para un retejado se establece una cuota que se mueve entre los 23 y los 73 euros mientras que si se trata de pavimentar (desde terrazo, hasta mármol, granito o parquet) la tasa estaría entre los 26 y los 72.