Dos de las principales carreteras de la red viaria alavesa fueron ayer pasto de las llamas. La salida de calzada de un trailer y su posterior incendio provocó el cierre de la N-1 sentido Irún durante casi dos horas, y el de la N-240, cerca de tres.
Los hechos tuvieron lugar pasados diez minutos de las cuatro, en el kilómetro 355. Exactamente, en el punto donde la primera carretera nacional se eleva sobre la N-240. Una casualidad que agravó, más si cabe, la caótica situación vivida por decenas de conductores. Y es que las fuertes llamas de la combustión de los neumáticos -carga que transportaba el camión- derritieron algunas partes del vehículo. Éstas cayeron sobre la calzada de la autovía de Legutiano motivando también su cierre.
Bomberos de Vitoria tuvieron que empeñarse a fondo para sofocar las llamas del espectacular incendio. Un trabajo que se prolongó durante más de una hora y que obligó a cerrar la N-1 hasta las cinco y media de la tarde. Fue entonces cuando se pudo habilitar uno de los carriles. Durante todo este tiempo llegaron a provocarse retenciones de hasta cuatro kilómetros. «Sólo se veía humo negro. Voy a tardar casi tres horas en llegar a casa», se quejaba en pleno atasco Manuel Guerra, vecino de Alsasua. Los vehículos no pudieron circular por la N-240 hasta 18.30 horas. Sin embargo, en esta vía no se produjeron colas debido a que se habilitaron las vías de servicios contiguas.
Como consecuencia de este accidente, el conductor del camión, un portugués de 32 años, tuvo que ser trasladado al hospital de Santiago aquejado de un golpe en el costado.
Por otra parte, la Ertzaintza asestó el sábado otro golpe al narcotráfico. Un hombre y una mujer de 43 y 48 años fueron detenidos acusados de tráfico de estupefacientes. La Policía llevaba un tiempo detrás de ellos. Desde el pasado mes de agosto sospechaban del hombre al que habían visto en varias ocasiones entrando a establecimientos hosteleros durante periodos «muy cortos de tiempo», según fuentes policiales. Ante la sospecha de que pudiera dedicarse al tráfico de drogas se iniciaron una serie de vigilancias y seguimientos, que permitieron determinar que el investigado residía en la localidad burgalesa de Miranda de Ebro, así como los días y horarios en que acudía a Vitoria a vender su mercancía.
Finalmente, el pasado sábado, fue interceptado el Kia Karens en el que circulaba el sospechoso junto a su mujer en el polígono industrial de Ribabellosa. Los ertzainas ocuparon al hombre un paquete con 381 gramos de cocaína, con un valor estimado de 23.000 euros.
Esa misma noche se procedió a la entrada y registro del domicilio de los detenidos. Allí se encontraron pequeñas cantidades de cocaína, una báscula de precisión y un papel con anotaciones de drogas y sustancias de corte. El juez decretó ayer el ingreso en prisión condicional del varón, de 43 años.
Mil perdices muertas
Por otra parte, la Ertzaintza detuvo también el sábado en Vitoria a dos jóvenes de 25 y 26 años acusados de tráfico de drogas, tras la inspección de un bar en San Martín. Allí se encontraron ocultas dentro del palo de una escoba 19 «bellotas» de hachís. Con un precio de 30 euros cada una. Además, en el recogedor se localizaron cuatro envoltorios con cocaína y unos 1.140 euros. Ante estas evidencias se procedió al arresto del camarero y de un joven que vigilaba en el exterior del local.
Después de que el pasado 26 de octubre aparecieran 1.500 perdices rojas muertas en un coto de Elvillar, ayer Teófilo Ruiz de Viñaspre, propietario del coto y presidente de la Asociación de Cotos de Caza de Álava, anunció la aparición de otras 1.000 nuevas perdices muertas, en el mismo coto y en «avanzado estado de descomposición».