Mariano Rajoy le ganó una nueva batalla a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y logró imponer a su candidato, Rodrigo Rato, para presidir Caja Madrid. Tras varias semanas de enfrentamientos con la dirección nacional, el aspirante de la 'lideresa', Ignacio González, anunció la retirada de su opción para dirigir la entidad financiera y Aguirre propondrá ahora al ex gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Su derrota -la segunda después de la que supuso el congreso de Valencia en 2008- se suma a la victoria parcial que la dirección nacional obtuvo del PP de la Comunidad Valenciana al lograr que Francisco Camps remodelara la cúpula del partido, aunque, eso sí, sin acometer el cambio de gobierno que pretendía Génova.
Mariano Rajoy sofoca así las dos graves crisis que conmovieron al partido en las últimas semanas, lo que le permite presentarse hoy ante el comité ejecutivo nacional con un discurso exigente en el que pedirá la lealtad de sus correligionarios a las siglas que representan y la defensa del interés general. Además, en su intervención a puerta cerrada será muy duro en el rechazo a la corrupción y reclamará a su partido que, asentada la paz interna, se dedique a ejercer la oposición al PSOE y trabajar por la alternativa de gobierno que los españoles esperan del PP.
Fuentes cercanas al presidente popular destacan el éxito de la operación y aseguran que Rajoy afronta la reunión del comité como «un punto final» a la crisis que padeció recientemente y se propone empezar una nueva etapa. Ponen en valor la disciplina demostrada por Francisco Camps al acometer cambios en la organización valenciana para «poder afrontar así las consecuencias del 'caso Gürtel' con un equipo renovado en el que se aúna experiencia y juventud». Además, estas fuentes oficiales insisten en que el alcalde de Castellón, Alberto Fabra, se ha situado en un cargo clave para poder sustituir a Camps ante cualquier eventualidad si la actuación de los tribunales le obliga a renunciar al cargo.
«Esperanza (Aguirre) ha aprendido la lección y no se atreverá a incurrir de nuevo en la indisciplina», asegura un portavoz de la dirección que pone de relieve el fracaso de la 'lideresa' madrileña en el pulso que le ha echado al presidente nacional. Además, insiste en que también el alcalde madrileño debe dar su brazo a torcer con la retirada del recurso judicial que ha interpuesto contra la ley de la Comunidad que regula las elecciones en Caja Madrid. Alberto Ruiz Gallardón, antes de emprender viaje de regreso a España desde Israel donde pasó el fin de semana, expresó su disposición a ceder en este punto y un portavoz del Ayuntamiento aseguró que el alcalde «retirará el recurso si así se lo pide» el partido. Desbloquear el proceso electoral congelado por la autoridad judicial es imprescindible para que Rato pueda ser elegido presidente de la entidad financiera.
El cierre de filas con Mariano Rajoy de los miembros del equipo de dirección está asegurado, así como las críticas y quejas de los directivos por el comportamiento de los protagonistas de las broncas -Aguirre, Gallardón e incluso Camps- que, sin duda, estarán presentes en buena parte de las intervenciones. La necesaria disciplina interna será también asunto para los discursos y ocasión que la dirección espera que el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, aproveche para volver sobre sus pasos y, al menos, pedir disculpas al PP por la entrevista en la que arremetía contra Esperanza Aguirre. Nadie ha sido capaz de asegurar en el Ayuntamiento si Cobo satisfará las aspiraciones de la cúpula del partido y ya se adelanta que la sanción que le impondrá el comité de Derechos y Garantías dependerá de que lo haga o no. Lo que se da prácticamente por seguro es que no pedirá disculpas directamente a Aguirre.
Paños calientes
Sin embargo, entre algunos miembros de la dirección nacional, así como en el PP de Madrid y en un sector de los populares valencianos existe la convicción de que Rajoy sólo ha puesto «parches» a los problemas internos de la organización que, según estas fuentes, no se ha decidido a resolver de forma definitiva. En opinión de estos sectores, las decisiones de Camps en Valencia son «paños calientes» que no atajan las consecuencias del 'caso Gürtel'.
En Madrid, los cercanos a Aguirre siguen en pie de guerra a pesar de que su presidenta haya salido derrotada y políticamente muy tocada de esta nueva pelea con Rajoy y Gallardón. Fuentes cercanas al Gobierno autonómico aseguran que, en esta ocasión, fue el presidente del PP quien suscitó el conflicto al permitir que Ignacio González actuara con su conocimiento y cerrara un pacto en el consejo de administración de la caja para ser elegido su presidente.
Además, la soledad política en la que se ha quedado la 'lideresa' -como a buen seguro se pondrá de manifiesto en el comité ejecutivo de hoy- afectará también a sus relaciones con Rodrigo Rato, que se han visto alteradas por el conflicto. González y Aguirre pasaron el fin de semana estudiando una salida a la situación y el vicepresidente decidió renunciar a la candidatura al comprobar que la presidenta estaba dispuesta a asumir el liderato de Rato en la caja. Esperanza Aguirre llamó el domingo por la noche al ex ministro de Economía para comunicarle su decisión.