Los 'ptolomeos' vuelven a casa. Los cinco mapas del histórico astrónomo, fechados en el siglo XVI, y que fueron robados de la Biblioteca Pública de Logroño el pasado julio, volvieron ayer en Madrid a manos del consejero de Cultura del Gobierno regional, Luis Alegre, entregados por la Guardia Civil. Ha sido gracias a la detención el pasado octubre del ladrón, un ciudadano húngaro de 47 años, que no iba de broma: 67 han sido en total los documentos históricos recuperados, fruto de sus actuaciones en bibliotecas y archivos de distintas comunidades, y aún se buscan otros 53. Es la denominada 'Operación Biblión'.
Ayer fue un día feliz. En un sencillo acto, la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, recibió los documentos recuperados, de manos del jefe de la Policía Judicial, Francisco Rico; y se los entregó a sus legítimos dueños. Alegre explicaba a este medio que «uno, como riojano, se siente reconfortado al recibirlos y poder tocarlos, porque hablamos de nuestro patrimonio y éstas son joyas del año 1525».
El consejero firmó así la correspondiente acta de entrega en depósito de los documentos, que hoy llegan a Logroño, debidamente asegurados. Son cinco mapas de la obra 'Claudii Ptolemaei Geographicae enarrationis libri octo', del astrónomo Claudio Ptolomeo, de gran valor histórico y que se encuentran «en magnífico estado, porque afortunadamente el ladrón los quería para mercadear, así que los ha cuidado con mimo», precisó Alegre.
La historia de los robos
La historia de los robos es curiosa. En primer lugar, la investigación apunta a un único autor: un ciudadano húngaro de 47 años, de siglas Z. V. Según la Guardia Civil, su búsqueda arrancó en marzo de 2008, tras el robo cometido en la Biblioteca de San Lorenzo de El Escorial (Madrid), donde sustrajo un mapa desplegable de un tratado sobre cosmografía de 1537 y editado en Basilea (Suiza).
Desde entonces, se sabe que actuó en Soria, Valladolid, Pamplona, Logroño y Toledo, tanto en bibliotecas públicas como en iglesias, catedrales o universidades. En la biblioteca de capital riojana, el pasado julio, se presentó como investigador, se hizo el correspondiente carné con el nombre Anton Ziska, y solicitó el citado libro de Ptolomeo, además de tres biblias políglotas para examinar. Sólo le interesaba el libro, del que seccionó los cinco mapas con un pequeño cúter, y los ocultó en dobles fondos artesanales que se había confeccionado en sus objetos personales. Ésta era su metodología habitual y con ella se hizo con los 67 documentos ahora recuperados. Él los localizaba a través de Internet.
Aun así, la Operación 'Biblión' sigue abierta, con la búsqueda de otros 53 «por todo el mundo», explicó el general Rico. Al parecer, el ladrón tenía las miras puestas también en bibliotecas de Suiza, Francia y Portugal.