La tercera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial contra los presuntos autores del atraco a mano armada perpetrado en un chalé de Rincón de Soto, en el que residen 9 miembros de una misma familia, hubo de suspenderse al término de la prueba testifical por considerar «relevante» el tribunal el testimonio de una de las víctimas que se encuentra convaleciente de una reciente y delicada intervención quirúrgica.
Se trata de un hombre de avanzada edad que estaba en la vivienda a la llegada de los atracadores y que con la ayuda de uno de sus hijos logró arrebatar el pasamontañas que ocultaba el rostro de uno de los asaltantes. Aun cuando las dos acusaciones, pública y particular, se daban por satisfechas con la simple reproducción de su testimonio, el tribunal de la Audiencia decidió ayer acceder a la petición de las tres defensas, que calificaron de «imprescindible» el relato de este testigo.
Los médicos recomiendan cuando menos un plazo de siete días para que se lleve a cabo la práctica de esta prueba, que deberá realizarse por escrito ya que el testigo no puede hablar debido a la operación sufrida. Ante tal situación, y siguiendo las pautas del facultativo, el presidente del tribunal adelantó ayer a las partes que solo se permitirán siete preguntas, de línea y media como extensión máxima, quedando por dilucidar el escenario de su práctica.
En cualquier caso, la sesión de ayer puso al descubierto el resultado del informe elaborado por el laboratorio de criminalística, entorno a una docena de prendas y artículos recogidos en la vivienda allanada. Pues bien, el informe biológico de los restos orgánicos hallados en los pasamontañas, guantes y algunas navajas pone de manifiesto la existencia de hasta tres perfiles genéticos, correspondientes a otros tantos varones.
Solo uno de ellos corresponde a uno de los acusados, concretamente el del atracador que fue desarmado y retenido hasta la llegada de la Policía, mientras que los dos restantes nada tienen que ver con los otros dos procesados con los que comparte banquillo.
Informe forense
Por otra parte, el agente que intervino en el reconocimiento fotográfico de uno de los acusados refirió ayer por videoconferencia que dicha identificación se materializó sin ningún género de dudas. «No recuerdo muy bien quién dijo que una de las fotos que se le habían mostrado guardaba un enorme parecido con uno de los acusados. Pero al comprobar que esa persona había fallecido en accidente de tráfico y que tenía un enorme parecido con un hermano que vive en Calahorra, se requirió su fotografía y se introdujo en el álbum. El reconocimiento posterior fue total y absoluto».
Por último, el perito médico se ratificó en la gravedad de las lesiones que sufrió un encausado al ser desarmado y también en la escasa entidad de la herida que sufrió en el ojo una de las víctimas.