La multinacional siderúrgica ArcelorMittal prepara el cierre progresivo de instalaciones en su planta de Etxebarri, una medida que persigue la reducción de costes y que puede suponer para el año 2012 la desaparición de alrededor de 120 de los 750 puestos de trabajo de la fábrica. La decisión fue oficialmente trasladada al comité de empresa el pasado jueves y el órgano representativo de los trabajadores tiene intención de analizarla la próxima semana.
Las dependencias que se verán afectadas son las dedicadas al decapado -el primer tratamiento que se da a la chapa, para quitarle impurezas- y los tres trenes de laminación en frío. El motivo es que se va a proceder al abastecimiento de las bobinas ya laminadas desde Asturias, cuando hasta ahora viajaban hasta Etxebarri únicamente tratadas en caliente y era necesaria su posterior manipulación en la planta vizcaína.
Un portavoz de la empresa confirmó los planes y los justificó subrayando que se busca ahorrar gastos y, además, homogeneizar la calidad de la hojalata. Agregó que el número definitivo de afectados dependerá de las negociaciones que se van a abrir ahora con los sindicatos y subrayó que, en cualquier caso, las bajas «no serán traumáticas».
La medida no afectará a las demás instalaciones de Etxebarri para la fabricación de hojalata y de productos cromados, y tampoco al resto de las plantas vascas, ubicadas en Sestao -la Acería Compacta de Bizkaia, la ACB-, Bergara, Zumárraga y Olaberria, que no dependen de los envíos asturianos.
La sustitución de la materia prima de Etxebarri, que produce anualmente 350.000 toneladas de acero, será paulatina entre 2010 y 2012. Conforme vaya avanzado el proceso, supondrá la reducción progresiva de la plantilla, hasta alcanzar en ese año las alrededor de 120 bajas previstas, para las que posiblemente se utilice la fórmula de las prejubilaciones dada la elevada pirámide de edad de la planta.
Además de las factorías en el País Vasco, ArcelorMittal, líder mundial de la industria siderúrgica, cuenta con instalaciones en Asturias, Navarra, Zaragoza, Valencia y Madrid. A finales del pasado mes, su presidente, Lakshmi Mittal, aseguró que en el trimestre julio-septiembre se han apreciado «los primeros síntomas de la recuperación económica», aunque matizó que «aún hay que ser prodentes» porque «costará algún tiempo superar las consecuencias de la crisis». Fruto de esos 'brotes verdes' es la iniciativa de invertir 3,5 millones de euros en la ACB para poder utilizar 'prerreducidos' procedentes de la fábrica de Trinidad y Tobago como materia prima en lugar de chatarra, lo que permite mejorar la calidad de las bobinas de chapa y, por tanto, aumentar su valor añadido.