Los niños de entre 5 y 14 años de La Rioja son el sector de la población más afectado por el virus AH1N1. Los últimos datos corresponden al sábado pasado y entonces la tasa de incidencia semanal era de 412,6 afectados por cada 100.000 habitantes. La comunidad autónoma cuenta, según el avance del padrón municipal de 1 de enero de 2009, con 321.025 habitantes. Con estos datos, la semana 43 se cerró con 1.324,54 casos de gripe A. Y la Consejería de Salud estima que el 60% de los afectados son niños de 5 a 14 años, prácticamente un total de 800.
El propio consejero, José Ignacio Nieto, reconocía ayer que en ese tramo de edad está el mayor número de casos de esta epidemia de gripe. No en vano, según recoge la Red Centinela de Gripe en La Rioja a fecha del pasado sábado la tasa, dentro de la horquilla de 5 a 14 años, era de 2.200 por cada 100.000 habitantes.
Nieto planteaba que el importante avance de la enfermedad que se registra ahora en comunidades limítrofes como el País Vasco llegará a La Rioja dentro de diez o quince días. Entonces aumentarán los casos de gripe A; y todo hace indicar que sobre todo entre la población infantil.
El pasado jueves ya hubo una reunión entre responsables de la Consejería de Salud y pediatras para evaluar la situación actual de la enfermedad, con el fin de tener preparados protocolos de actuación. El jefe de Pediatría del Hospital San Pedro, José Julián Revorio, reconocía ayer el aumento «de la demanda asistencial por casos de fiebre. Eso es evidente. Pero no está habiendo problemas graves, de niños ingresados».
Este médico canario explicaba que «sabíamos que el pico alto de gripe A iba a llegar. Y ha llegado». Pero la sanidad riojana ya cuenta con un plan, elaborado en verano, de cómo actuar en determinadas situaciones. «La gente se pone nerviosa, es normal. Pero no registramos problemas importantes», concluye Revorio.
Primera medida
Por su parte, el presidente de la Sociedad Riojana de Pediatría de Atención Primaria, José Vicente Bernad, también planteaba la mayor incidencia en comunidades como el País Vasco, «pero aquí en La Rioja por el momento la incidencia es menos importante».
Sí se aprecia en el número de atenciones al día. «Es lo principal. En una consulta normal vemos a 30 niños y ahora a 50 ó 60», asegura. Entre los pediatras de los centros de salud sí se estableció en su momento una primera medida «si íbamos a más» en la gripe A. Se eliminarían durante un tiempo las consultas programadas -revisiones a los niños de peso, altura y otro tipo de estudios- y sólo se atenderían las demandas relacionadas con esa enfermedad.
«Pero aún no hemos llegado a ese límite», dice Bernad, que quiere lanzar un mensaje de tranquilidad porque «estamos ante una enfermedad que no es grave», aunque sí afecte a un número elevado de niños. Y hace dos recomendaciones a los padres y madres: «Que vigilen el estado general después de la fiebre y, si no es bueno, que vayan al médico, no a Urgencias. Y que estén atentos sobre todo a los problemas respiratorios».
Porque los síntomas son evidentes: fiebre -entre dos y cinco días-, tos y dolores de garganta, cabeza e incluso abdominal, «con diarreas, vómitos y problemas digestivos». Pero una vez pasado, el estado general de los niños, «por lo general, es bueno».