Un hombre de 56 años vecino de Logroño fue arrestado por la Guardia Civil en Sorzano al descubrir que trasladaba en el maletero del vehículo todoterreno que conducía dos cabezas de ciervo ocultas bajo una red de camuflaje. El hombre fue denunciado como presunto autor de una infracción grave de la Ley de Caza de La Rioja.
La detención se produjo en la tarde del jueves cuando el hombre circulaba por la carretera LR-341, en el término municipal de Sorzano, según una nota informativa emitida por la Benemérita.
Los agentes identificaron al conductor y también inspeccionaron el vehículo y localizaron en su interior dos cabezas de ciervo ocultas por una red de camuflaje y varias mantas.
El conductor no pudo acreditar la procedencia legal de esas cabezas de ciervo, por lo que los agentes las intervinieron y levantaron un acta de denuncia por infracción grave de la Ley de caza de La Rioja al transportar piezas de caza muertas o partes identificables de las mismas sin los precintos, marcas y justificantes que acrediten su origen, cuando así sea exigido.
Infracciones de este tipo pueden llevar aparejadas sanciones que oscilan entre trescientos y tres mil euros, la retirada de la licencia de caza y la inhabilitación para obtenerla durante un plazo comprendido entre uno y tres años.
25 infracciones
La Guardia Civil recuerda en su nota informativa que en el traslado y acreditación de piezas de caza y sus trofeos hay que contar con las precintas oficiales colocadas, lo que acredita su legal procedencia y prueba que han sido cazados en monterías u otras modalidades de caza previamente autorizadas.
A partir de ahora el Gobierno regional abrirá un expediente informativo y el presunto furtivo podrá presentar las alegaciones que considere oportunas. De confirmarse la ilegalidad de los trofeos intervenidos por los agentes de la Guardia Civil, el cazador debería hacer frente a una sanción que se correspondería con el importe de la valoración que se haga de las dos piezas incautadas. Dicha suma revertiría en beneficio del coto del que proceden los dos animales abatidos.
En lo que va de año, se estima en unos veinticinco, aproximadamente, el número de procedimientos tramitados desde la Consejería de Medio Ambiente por infracciones a la Ley de Caza de La Rioja. Infracciones que tienen que ver con la captura de piezas de caza mayor, fundamentalmente ciervos y jabalíes.