-¿Cómo ve al principal partido de la oposición?
-Bien, porque creo que tiene problemas internos. Bromas aparte, al PNV se le critica con demasiada dureza por cómo ha pasado a la oposición. Yo creo que ha actuado de manera relativamente razonable. A veces dice algunas barbaridades, pero ¿quién no lo hace cuando las cosas le salen mal?. Ha buscado una fórmula, que es aplicar el pragmatismo en materia económica y social -donde ha demostrado que es un partido responsable más allá de las salidas de tono que hace- y agudizar las señas de identidad en lo ideológico.
-¿Las famosas dos almas del PNV?
-Eso también es pragmatismo. Al PNV le interesa básicamente el poder. Siempre ha tenido un pie en la realidad y otro en lo hipotético para atraer a los votantes de la izquierda abertzale.
-¿Ve diferencias entre las políticas de Iñigo Urkullu y las de Joseba Egibar?
-Aquí se le echan todas las culpas a Joseba Egibar: que si es muy radical y no sé qué. ¿Por qué? ¿Porque habla claro? Yo no veo que Urkullu tenga una política muy distinta a la de Egibar. Hace ver que utiliza una terminología distinta, pero no conozco ninguna decisión en la que haya discrepado de Egibar.
-Esa dualidad del PNV, ¿es una estrategia inteligente?
-Creo que les puede traer dos problemas: que nosotros le vamos a quitar parte del voto progresista y el PP, el del centro derecha. La sociedad vasca quiere moderación. Aunque a uno le calienten la cabeza con teorías, ideologías, doctrinas y le hablen de Escocia, Irlanda o Kosovo, este país es muy serio y moderado.
-La ponencia política original de su partido abogaba por ampliar los acuerdos con el PP y no mencionaba al PNV. El texto final dejó la puerta abierta a alianzas con los jeltzales. ¿En qué quedamos?
-Una cosa es que no tengamos ningún problema en extender esa entente con el PP a donde haga falta, lo que ocurre es que tampoco descartamos pactos con otros partidos. Es imposible trasladar automaticamente este acuerdo a cada uno de los ayuntamientos vascos.
-¿Pero el PP seguirá siendo su socio preferente tras las elecciones de 2011?
-Lo que no haremos en las municipales es dar un viraje y hacer todo lo contrario de lo que hemos hecho hasta ahora. No haremos nada que vaya en contra del PP porque hay que ser leal. En política hay unas reglas no escritas. Suelo decir que los partidos tienen que cumplir lo que firman, pero los grandes partidos tienen que cumplir hasta lo que no firman. Después de las elecciones salen gobiernos muy extraños.
-¿Dónde ha quedado la transversalidad que ustedes defendían en campaña electoral?
-Sigue existiendo. En San Sebastián gobernamos con Aralar y Ezker Batua, en Vitoria con apoyo del PNV, en la Diputación de Álava sigue gobernando el PNV...