Ya lo advirtió el propio diputado general a finales de mayo del pasado año, cuando la crisis no era tal y los gobiernos, incluido el alavés, sólo hablaban de desaceleración. «Si en alguna ocasión una institución tiene necesidad de endeudarse, ninguna como ésta», recalcó Xabier Agirre en la presentación de una prolija batería de medidas fiscales para relanzar la economía -entre ellas, la deducción de los 400 euros-. «El momento está más que justificado», apostilló su diputado de Hacienda, José Luis Cimiano. Los meses han pasado y la coyuntura, lejos de mejorar, ha empeorado, así que el tripartito foral seguirá a pies juntillas la hoja de ruta trazada entonces y volverá a tirar de deuda para elaborar el presupuesto del próximo año. Según ha podido saber EL CORREO, la cifra será de 95 millones, una cantidad que podría fluctuar millón arriba, millón abajo.
Será a finales de esta semana -si no hay cambios, el viernes- cuando el tripartito foral PNV-EA-Aralar presente ante las Juntas Generales la cuadratura del círculo en el que se ha convertido el proyecto de presupuestos de 2010. Unas cuentas condicionadas por una drástica caída de la recaudación de impuestos, que en lo referido a los ingresos situará a las arcas forales al mismo nivel de 2005. Según las previsiones aprobadas por el Órgano de Coordinación Tributaria, la Hacienda foral recaudará 1.854 millones de euros, 165 más que en 2009, pero 180 menos que en el pasado ejercicio.
El lastre es significativo, tanto como el esfuerzo que deberá realizar el Gabinete Agirre para afrontar un escenario económico en el que los rayos de luz son demasiado débiles. Pese a la drástica caída de ingresos -en 2009, un 22% respecto a lo proyectado-, el presupuesto propio de la Diputación sólo bajará un 8%, como adelantó este diario. A falta de hilvanar los últimos detalles, las cuentas girarán en torno a los 560 millones -este año se elevan a 612-, una cifra algo superior a la de 2008, pero que traerá el primer año de los últimos catorce en el que un proyecto económico foral retrocede.
Apuesta por bienestar social
Con toda esta amalgama de cifras no queda otra que apretarse el cinturón. Y mucho. Todos los departamentos forales sufrirán la crisis en sus presupuestos y sólo el de Política Social, liderado por Covadonga Solaguren, logrará mantener el tipo, al menos en lo económico, porque recibirá los mismos recursos que este año -algo más de 206 millones-. Por contra, la inversión en las entidades locales, otro de los pilares fundamentales del Gabinete Agirre, sufrirá un retroceso del 7%.
Al margen del recurso de la deuda, la Hacienda foral contará el próximo año con ingresos extra vía subida de impuestos, como el IVA -a partir del segundo semestre-, el de carburantes y el tabaco -ya en vigor- o la eliminación de la deducción de 400 euros del IRPF a los contribuyentes que ganen más de 20.000 euros brutos anuales. Además, Álava volverá a ser perceptora neta del Fondo General de Ajuste, integrado por el Gobierno vasco y las diputaciones ya que recibirá 35 millones.
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