El joven capitán del atunero 'Alakrana', Iker Galbarriatu, agradecía ayer «de corazón» todas las muestras de apoyo que los ciudadanos les han hecho llegar tanto a ellos como a sus familias al participar en las concentraciones que han tenido lugar estos días en Euskadi y Galicia. «Estamos muy orgullosos y muy agradecidos con todo el mundo, muy contentos de que se hayan volcado con nosotros», comentaba emocionado ayer, en una de las conversaciones que los piratas les permiten mantener con medios españoles.
En tono cansado, el joven bermeotarra de 29 años aprovechó su intervención en una cadena de radio para implorar a las autoridades que agilicen las gestiones políticas y judiciales que permitan la pronta liberación de los 36 tripulantes del 'Alakrana'. «Por favor, no nos abandonen, estamos en una situación muy complicada», suplicó tras admitir que, pese a que los piratas se han relajado «un poco» tras el encuentro entre el embajador español en Nairobi, Nicolás Martín Cinto, y el primer ministro somalí, Omar Abdirashid Ali Sharmarke, la situación todavía es «muy tensa».
En esta misma línea se pronunció el patrón del buque. Ricardo Blach fue rotundo al demandar que se autorice la extradición de los dos bandidos detenidos en España, ya que «si la Audiencia Nacional dice que los piratas no vienen para aquí, empezarán a matarnos».
El patrón y el capitán del atunero congelador 'Alakrana', que hoy cumple cuarenta días de cautiverio, permanecen en el puente del barco apartados del resto de sus compañeros, a los que al parecer mantienen encerrados y en condiciones infrahumanas en el habitáculo del comedor. «Al único que vemos es al camarero cuando viene a subirnos la comida y apenas podemos hablar con él», relataban a los medios de comunicación.
Llamada a la unidad
Tampoco pudieron confirmar si los tres tripulantes que desembarcaron los piratas a tierra están ya con ellos en el barco, como han trasladado las autoridades españolas. «Nadie los ha visto y no tenemos la seguridad de que estén a bordo», dijeron.
El barco ha recibido víveres, aunque el mayor problema es el agua potable. «Ya no podemos utilizarla para limpiar la ropa o ducharnos. Sólo llega para el consumo», detalló Galbarriatu. Los tripulantes del 'Alakrana' «no aguantan más», dijeron ayer sus familiares, que lanzaron nuevos mensajes de socorro tras entrevistarse con el Ararteko.
En una carta pública, los allegados de los tripulantes reclamaron «toda la clase política, pertenezcan al partido político que pertenezcan, unidad y apoyo para con nuestro Gobierno». Tras recordar que la ciudadanía ha respondido «al llamamiento a la unidad, ¿que les impide a ustedes a hacer lo propio?», plantearon en su escrito.