Chabrol y la música brusca
'Una chica cortada en dos'
Título original: 'La fille coupée en deux'.
País y año: Francia (2007)
Director: Claude Chabrol.
Reparto: Ludivine Sagnier, Benoît Magimel, François Berléand.
Duración: 115 minutos.
El encanto de la actriz francesa Ludivine Sagnier, luminosa e inquietante en ‘Swimming Pool’, fantástica en ‘8 mujeres’ y ‘Peter Pan’, viene unido al talento siempre sugestivo del cineasta galo Claude Chabrol en ‘Una chica cortada en dos’, la historia de una joven cuyo atractivo seduce a quienes la rodean. Busca el éxito en la vida, se enamora de un prestigioso escritor y se casa con un joven millonario desequilibrado. El punto de partida del filme es un célebre crimen pasional real, el asesinato de Stanford White, un prestigioso arquitecto de Manhattan de finales del siglo XIX. En el momento de mayor gloria de su imparable carrera le dio muerte el marido de su amante, Evelyn Nesbitt, una actriz de variedades.
«Deseábamos ceñirnos únicamente a la realidad del suceso para subrayar, un poco a la manera de un entomólogo, lo mucho que dice este caso acerca de la naturaleza humana», indica Chabrol, autor del guión junto a Cécile Maistre, su habitual primera ayudante. «Nos pareció fundamental trasladarlo totalmente, sin preocuparnos en absoluto por el lugar, la época o la psicología de los personajes reales. De hecho, yo diría incluso que el suceso resulta más fácilmente imaginable –y, por tanto, trasladable– hoy en día que en la época en la que se produjo». En ‘Una chica cortada en dos’, el reconocido director retoma una de sus obsesiones: la violencia de las relaciones de clases. También da caña a las falsas apariencias con el mundo de la televisión como telón de fondo. Gabrielle Deneige, el personaje encarnado por Sagnier, la reina de la función, es mujer del tiempo en una cadena de televisión.