Un jardín de obras maestras
Il Giardino Armonico
Teatro Principal (Vitoria)
Fecha y hora: Sábado, 17 de mayo de 2008 (20.30 horas).
Precio: 20-30 €.
Entradas: Taquilla, buzones automatizados, en el 945 161 045 y www.generaltickets.com.
Son italianos, con sede en Milán, y van a su aire. Nunca hacen nada igual que el resto: explosivos, imprevisibles y traviesos como críos pegando saltos en un charco. Tienen un punto a lo Gene Kelly en ‘Cantando bajo la lluvia’. Se les ve encantados y, hagan lo que hagan, le sacan jugo hasta la última gota. Les va que ni pintiparado el nombre: Il Giardino Armonico (El jardín armónico). Son 30 músicos afanados en cultivar el repertorio del siglo XVII y XVIII con sus mejores herramientas. Todos ellos son músicos de primera, utilizan instrumentos originales y sus discos se venden como rosquillas. Imposible que pasen desapercibidos...
¡Viento en popa a toda vela! Y Giovanni Antonini, el director del grupo, abre camino como mascarón de proa: siempre a la cabeza, sin complejos y genial. Es de los que pegan saltitos cuando tocan la flauta, sudan a mares y arrasan en la platea. Ya verán, ya verán. Il Giardino Armonico lleva 23 años coleccionando premios (Grammy, Diapason d’Or, Gramophone, Echo...) y codeándose con solistas de la talla de la mezzo Cecilia Bartoli, el violonchelista Christophe Coin, la soprano Sumi Jo o la violinista Viktoria Mullova. Y no han perdido ni una pizca de frescura, siguen arriesgándose con partituras de autores poco conocidos y también con obras trilladísimas, que desde hace tiempo se incluyen en el hilo musical de muchos hoteles.
Audacia y hermosura
De Matthew Locke (ningún parentesco con el filósofo del siglo XVII) al pelirrojo Vivaldi o el atildado Boccherini hay un repertorio muy amplio y, a veces, bastante polvoriento que cobra vida de sopetón, con un vigor y desenvoltura de trapecista sin red. ¡Qué dinamismo, qué audacia, qué hermosura...! Queda claro por qué el Barroco fue el paraíso para las artes escénicas. ¡La locura se adueñó de los teatros! Aquello era un hervidero de colorido, parafernalia y pasiones desbordadas; normal que alguien como Shakespeare cayera de pie en medio de ese paraíso y escribiera como un poseso. Y, con la música, pasó lo mismo.
La irrupción de la ópera, como género nuevo, revolucionó el cotarro y nada fue lo mismo a partir de entonces. Los compositores se empeñaron en incluir siempre una dosis generosa de dramatismo en sus obras. ¡Fuerza, intensidad y nervio! Es lo que buscaban y lo encontraron. Vaya si lo encontraron... El programa del concierto de ‘Il Giardino Armonico’ es la viva prueba de ello: la obertura de ‘Mitridate Re di Ponto’, de Mozart, un par de sinfonías de Bach y Haydn, el concierto en fa mayor para flauta, cuerdas y bajo continuo de Sammartini, y la Sinfonía de Boccherini conocida como ‘La Casa del Diavolo’ airearán a los cuatro vientos esas ganas por coger de las solapas al público y arrastrarlo hasta donde les apetezca. Por lo menos, ésa es la intención...