Exponatur BEC (Barakaldo)
Cuándo: El 6 de noviembre de 2009 (de 16.00 a 20.00 horas) y el 7 y 8 de noviembre de 2009 (de 11.00 a 20.00 horas).
Precio: 3 euros. Los menores de 10 años entrarán gratis.
El viento golpea tu cara... Y mejor no mirar hacia abajo porque estás a más de mil metros de altura. En una imponente brecha de paredes verticales. ¿Te gustan las emociones fuertes? Ésta no es apta para los que sufren de vértigo. Si le echas valor y te gusta la aventura ‘in extremis’ nada mejor que aprovechar los hermosos parajes del País Vasco. Uno de los más mágicos y casi sagrado es el monte Anboto. Y hemos buscado un guía a la altura: el alpinista Juanjo San Sebastián, que este fin de semana se acercará al BEC a la feria Exponatur para contar sus ‘locuras’ en las cumbres más altas del mundo. ¿Le acompañas en su ascenso?
Antes de todo, hay que prepararse. «Subir el Anboto es un recorrido exigente, pero espectacular. No existe nada comparable en belleza y es impresionante por los cortes a cada lado», anima el escalador. Para los amantes del riesgo, este plan es perfecto. Primero hay que vestirse para la ocasión. ¿Qué necesitamos? «Unas buenas botas adherentes y, en función de la época, llevaremos más o menos abrigo. Eso sí, hay que llevar ropa cómoda. Y como en la cresta puede hacer bastante viento conviene ir con un chubasquero cortavientos y una camiseta térmica».
Todo está a punto. Así que cogemos el coche y nos dirigimos al Duranguesado. El navegador GPS nos lleva hasta el desfiladero de Atxarte. Allí puedes detener el coche en el asador Olondo y recargar pilas. Aunque la mejor alternativa es girar a la izquierda, antes de llegar a Atxarte, para aparcar en el barrio de Mendiola. Desde aquí comenzamos a caminar por un sendero que conduce al valle de Arrazola.
La cara Este
Cuando llegues a este destino, tienes la opción de subir desde Arrazola por el collado de Zabalandi, aunque para San Sebastián es mucho más bonita la siguiente ruta: «Llegar a la cumbre por la arista que bordea la cara este del Anboto». Esta vía a la cima es la más abrupta de todas por su verticalidad y como premio nos conducirá a la principal morada de la Mari, la diosa bruja de la mitología vasca.
En las inmediaciones de la cumbre podremos visitar la cueva de la Dama de Amboto o, al menos, la antesala de su ‘hogar’. Hay que seguir a la izquierda por un pequeño sendero que nos conduce, bajo la cumbre, hasta la pared vertical en la que se ubica la cavidad. «Las vistas son espectaculares», insiste Juanjo y nos avisa de que su acceso completo exige ir provistos de cuerdas.
Nuestro guía nos propone seguir hasta la ladera de Larrano y hacer toda la cresta hasta la cumbre de Alluitz, para descender luego por el collado de Astxiki hasta Mendiola. En el trayecto ten cuidado al cruzar por el estrecho Paso del Diablo. Sabrás lo es que es soltar adrenalina.