Los presuntos ex jefes militares de ETA Ainhoa Múgica Goñi y Juan Antonio Olarra Guridi, y otros dos etarras, afirmaron hoy en un tribunal de París que es "insoslayable" la propuesta de Anoeta para resolver el "conflicto" vasco, y pidieron a Francia su implicación en el proceso y el cese de la "represión".
"Es hora de probar vías que pondrán fin al conflicto. No hay varita mágica: el derecho a la autodeterminación y la territorialidad, sumados a la garantía de un proceso democrático, son conceptos insoslayables para superar el conflicto", dijo Múgica Goñi, que se expresó en nombre propio y de sus tres compañeros ante el Tribunal Correccional de París, donde se abrió hoy el juicio.
Múgica Goñi, que leyó el texto en francés, recalcó que en "dar la palabra al pueblo. Y respetarla" estriba la clave para la paz, "una paz basada en la justicia. Pero no una justicia vestida de toga negra".
En su declaración, los cuatro reivindicaron con "orgullo" su pertenencia a ETA, "una forma de resistencia entre otras", y dijeron a la Corte que no le reconocen "ninguna legitimidad" para juzgarles y que "por eso desde mañana" no asistirán a la vista, que debe prolongarse hasta el próximo día 18. Por tanto, sólo participarán en la vista los otros dos acusados, los franceses Saroia Gallaraga y Bruno Josié, que comparecen libres y cuyo papel, según la acusación, consistía fundamentalmente en facilitar la estructura logística de ETA en Francia.
Mesas de negociación
Múgica Goñi y los otros tres miembros de la banda terrorista vasca instaron al tribunal a leer la propuesta 'Orain Herria, Orain Bakea' (Ahora el pueblo, ahora la paz). Es el nombre con el que se conoce la propuesta lanzada por Batasuna en Anoeta en noviembre de 2004 y en la que esta formación ilegalizada en España plantea buscar la paz con dos mesas de negociación simultáneas, una entre los partidos vascos para discutir las cuestiones políticas y otra entre el Gobierno y ETA para la "desmilitarización del conflicto".
Esta propuesta "metodológica" basada en "un proceso democrático" y de solución del conflicto es "hoy insoslayable", según los cuatro etarras, detenidos en el suroeste francés en septiembre de 2002.
Tras denunciar la "espiral represiva" que "no conduce a nada", recalcaron que dada "la fuerte implicación" del Estado francés en la situación actual de "injusticia, denegación y represión que vive el País Vasco, su implicación es también necesaria en la resolución del conflicto", y rechazaron la afirmación del Gobierno galo de que se trata de un problema interno de España. "Es hora de que cada uno actúe con responsabilidad. Asumimos la que nos incumbe. Hace falta valor y audacia pero sobre todo voluntad para superar la situación actual", afirmaron.
Al insistir en que el Gobierno francés actúe "en la buena dirección para que en el futuro el País Vasco no quede como un problema interno del Estado francés", dijeron que el Gobierno francés "también debe participar en el proceso que pondrá fin al conflicto". Advirtieron a las autoridades francesas, representadas aquí por el tribunal, de que la represión es "inútil. Es como querer llenar de agua una bolsa llena de agujeros".