El Correo Digital
Lunes, 2 de enero de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
La Iglesia y la Cope
No nos debe resultar extraño ni exagerado el modo de actuar de la Conferencia Episcopal y su emisora de radio, la Cope, si lo comparamos con la Santa Inquisición, que a tantos asesinó y encarceló en nombre de Dios. No obstante, hay que reconocer que algo está cambiando y que algo hemos ganado: la Santa Bula ha sido ya retirada, indultando también a los cerdos y a sus chorizos; el limbo ha cerrado sus puertas por haber quedado obsoleto. Tampoco oímos ya hablar del fuego del infierno. Sabemos que la Conferencia Episcopal ayudada por su cadena Cope y protegida y quizás dirigida hoy por dos santos y antes por la Encarnación puede emitir cuanto le plazca a su divinidad y, si Dios se lo pide, bien puede impedir que gobiernen los socialistas así como lograr otra vez la vuelta al nacional catolicismo con la derecha y pasar al señor Rajoy bajo palio para no ser menos que Franco. Cierto es que algo raro le está pasando a esta Iglesia española, porque en pocos años los seminarios, conventos y templos se están quedando vacíos y es posible que a corto plazo estos lugares se reconviertan en almacenes de productos básicos. Leo con atención el libro 'Tender puentes', cuyos autores son el teólogo García de Andoain y el socialista Ramón Jáuregui, y no puedo menos que estar totalmente de acuerdo en sus reflexiones. Al socialismo le hizo la guerra la Iglesia nada más nacer y el socialismo se defendió llegando a afirmar que la religión era el opio del pueblo y, mientras tanto, llegó el capitalismo avaro e insolidario y nos atrapó a casi todos. Muchos son los cristianos comprometidos que hoy se han divorciado de esta Iglesia, pero siguen la doctrina de Cristo trabajando por un mundo más justo. Las ONG, misioneros y cristianos comprometidos están trabajando con amor y sin descanso apostando por los más débiles. Como dice el libro, si la ideología socialista se asemeja tanto a la doctrina cristiana, ¿por qué no trabajar unidos para frenar a ese caballo desbocado y explotador que ha conseguido que mueran millones de personas de hambre; que tres personas posean más riqueza que el PIB de las 48 naciones más pobres; que el 20% de los ciudadanos del planeta posean el 80% de la riqueza del mundo; que se invierta en gastos militares 750.000 millones de dólares mientras en educación básica sólo 6.000? Por todo ello pregunto: ¿es posible desde la fe poner una vela a Dios en la misa y otra al diablo apoyando sistemas de derechas que apoyan a multinacionales a y a los más ricos de la tierra creando cada día más pobreza?; ¿no es contradictorio e incongruente que un cristiano apoye la explotación de las personas y sobre todo de las del Tercer Mundo?



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