El nuevo año comienza para el Alavés con las exigencias lógicas de verse último en la clasificación. A falta de dos partidos para el final de la primera vuelta la reacción se hace necesaria, aunque sus rivales en este mes de enero no parecen demasiado propicios para levantar el vuelo.
La plantilla albiazul regresa hoy ya al completo al trabajo para empezar a preparar el choque del próximo domingo contra el Zaragoza. Un equipo, el maño, que hasta hace pocas jornadas peleaba con los hombres de Cos y Piterman por evitar los puestos de descenso y que en la recta final de 2005 ha dado un impulso a su hasta entonces pésima trayectoria liguera.
El conjunto que dirige Víctor Muñoz es décimo en la tabla con 21 puntos y por el momento parece haber superado los agobios clasificatorios que hicieron pensar en un recambio en el banquillo. En los últimos cuatro partidos ha sumado diez puntos de los doce posibles gracias a las victorias sobre el Cádiz (1-2), Celta (1-0) y Athletic (3-2) y el empate cosechado a domicilio ante el Espanyol (2-2).
El cuadro zaragozano no conoce la derrota desde finales de noviembre cuando cayera en su feudo de La Romareda ante el Sevilla (0-2). Tras la jornada trece estaba empatado a puntos con el Alavés, ambos con once, lo que refleja el rumbo que han protagonizado unos y otros. En el mismo intervalo de partidos, los maños han sumado diez mientras que los alavesistas, uno.
Trayectorias completamente opuestas para dos equipos que se verán las caras en el estreno de 2006, aunque los maños tendrán otro importante compromiso antes de viajar hasta la capital alavesa. El Zaragoza se mide este miércoles al Atlético de Madrid en el Vicente Calderón en el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa.
Rivales de campanillas
El compromiso del domingo será para los albiazules el último en el estadio del Paseo de Cervantes de la primera vuelta. La afición tendrá que conformarse en las dos siguientes jornadas con ver a su equipo en la televisión. Dos choques frente a conjuntos de campanillas.
La visita a Riazor supondrá el punto y aparte de la primera fase liguera. El Deportivo, que lucha por ocupar uno de los puestos de la Liga de Campeones, será el rival de un Alavés que hasta la fecha ha mostrado su mejor cara lejos de Mendizorroza. Un duelo a todas luces complicado ante los hombres de Caparrós.
Similar al que disputará el conjunto babazorro una semana más tarde en el Camp Nou. El actual líder de la competición y el equipo que mejor fútbol está desplegando será el oponente en el inicio de la segunda vuelta. Todavía está en el recuerdo el empate que protagonizaron en el debut liguero. Un partido en el que el Barcelona contó con numerosas ocasiones y en el que Bonano fue el mejor.
El cierre de la cuesta de enero será un derbi. El Alavés recibirá a la Real Sociedad, que ganó a los albiazules 2-1 en Anoeta. En medio de una crisis económica, el equipo de Amorrortu se está mostrando muy irregular.
Serán por tanto cuatro duelos de alta tensión en un mes de enero que llega con los buenos deseos de salir del pozo lo antes posible. Las urgencias apremian y no se pueden dejar escapar oportunidades de sumar.