El Correo Digital
Lunes, 2 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
POLÍTICA
«Hay que clarificar la situación y eso exige un pronunciamiento definitivo de ETA»
Elorza sostiene que algunos sumarios deben concluir «con resultados que favorezcan el inicio de un proceso de paz»
PRIMER EDIL. El alcalde de San Sebastián posa en una de las balconadas del Ayuntamiento. / FOTOS: JOSÉ MARI LÓPEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Odón Elorza tiene muy clara en su cabeza la 'hoja de ruta' que debe seguir un eventual proceso de paz en el País Vasco. Cinco pasos, de los cuales el primero ha de ser una declaración expresa de ETA de que quiere dejar las armas, y al que deben seguir el cierre de algunos sumarios judiciales y un reconocimiento de las víctimas del terrorismo. Para el alcalde de San Sebastián, es evidente que este proceso no se ha iniciado, entre otras cuestiones, porque ETA sigue poniendo bombas. Además, admite que el acuerdo presupuestario entre el Gobierno vasco y el PSE-EE tiene más valor por su contenido político que por lo económicamente logrado.

-¿Cree, como algunos líderes de su partido, que éste será el año de la paz?

-Así lo espero, pero desde una actitud paciente y siendo consciente de que las cosas se podrían complicar. Nadie tiene garantía absoluta de que 2006 se convierta en el año de la paz. Esperanza albergamos, pero sería conveniente que cada una de las partes concernidas fuese dando pasos, fundamentalmente ETA, para que ese ansia se convierta en realidad.

-¿No se están generando demasiadas expectativas?

-Posiblemente, pero lo que sucede es que el desarrollo de algunos acontecimientos nos llevan a todos a pensar que la continuidad de ETA es imposible.

-Habla de los «pasos que deben dar las partes concernidas».

-ETA tiene la clave: el pronunciamiento de que inicia decididamente, y a lo largo de un proceso, su final como organización; un anuncio que espero se produzca lo más rápido posible, aunque llevarlo hasta sus últimas consecuencias conllevará un tiempo. A partir de ahí, la izquierda abertzale tiene que dar nuevos pasos para construir un discurso que sea autónomo respecto de ETA, en el que los valores democráticos y de respeto a los demás sean claramente patentes.

-¿Y después?

-Es importante que se dé un diálogo, con la discreción debida, entre el Gobierno español y el PNV, como partido, y con el lehendakari.

-¿Tendría que ceder algo el Estado?

-Estaríamos en el cuarto paso. Sería deseable, respetando la independencia de los jueces, que algunos sumarios concluyan con resultados que favorezcan el inicio de un proceso de paz.

-¿Se refiere a una absolución de los acusados en el macrojuicio al llamado entorno de la banda?

-No quiero ser más explícito.

-¿Y las víctimas?

-Todas las instancias del Gobierno y de la opinión pública deben mantener una actitud sensible y de recuerdo de las víctimas del terrorismo para que no se produzcan situaciones delicadas o no acompañen las decisiones de pacificación que haya que adoptar desde el respeto a su dignidad. Una vez iniciado el proceso, ya se podrían adoptar medidas de carácter humanitario relacionadas con la situación de los presos de ETA en las cárceles españolas y francesas.

Factores

-Es decir, este proceso no se ha iniciado.

-Es evidente que no. Se siguen colocando bombas, no hay pronunciamientos definitorios desde ETA o desde el mundo de la política

-¿No son demasiados factores a controlar?

-Son muchos y complejos, pero también son muchos años de imaginar un proceso de paz. Tuvimos una oportunidad fallida con graves errores, más allá de los de ETA, por parte de los nacionalistas con Lizarra. Esos ensayos mentales ya se han producido. Hay que tener una 'hoja de ruta', no sólo para llegar a ese día en el que se pueda decir que se inicia un proceso de paz, sino para culminar ese proceso, cuando ETA abandone las armas.

-¿Está la sociedad preparada para afrontar ese reto?

-Hay que curar las heridas de las víctimas; establecer una estrategia que pase por una profundización del papel del sistema educativo, que esa 'hoja de ruta' incluya gestos para lograr la regeneración moral de la sociedad vasca, que está enferma de miedo, de cobardía, de falta de libertad Debe contemplar todo un proceso de reincorporación y reintegración social de los presos de ETA. Es un proceso con muchas medidas que deben estar clarificadas en la cabeza de los grandes estadistas de la política de este país.

-¿Y en serio cree que este país está sobrado de estadistas?

-Confío en que los haya; si no podríamos correr el riesgo de que este proceso se frustre. El tren de la paz no pasa cada año, sino cada diez o quince. Si se pierde esa oportunidad, sería gravísimo.

-Algunos hablan de 'tregua de facto', que ETA no hará una manifestación de alto el fuego. ¿Ve necesaria una declaración explícita en este sentido?

-Sí. Otro tipo de situaciones pueden llevar a la confusión, al desgaste del Gobierno español; pueden crear contradicciones y desesperanza en la opinión pública. Hay que clarificar la situación y eso exige un pronunciamiento claro de ETA, hay que dar el paso definitivo.

-¿Cree que ETA y la izquierda abertzale han interiorizado la situación?

-ETA debiera haber interiorizado que no tiene futuro, y la izquierda abertzale, si quiere volver a concurrir a las elecciones forales y locales, tiene que ser consciente de que algo importante tiene que cambiar. Hay un plazo para que en 2006 esos cambios se produzcan.

-¿Es cierto, como afirma Arnaldo Otegi, que ha habido permanentes contactos entre Batasuna y el PSE-EE?

-No tengo la información, pero, en cualquier caso, hubieran sido totalmente necesarios.

-¿La apuesta de Batasuna por hacer política es real?

-Me inclino a pensar que sí, siendo consciente de que el mundo de Batasuna tiene su complejidad y parte de una posición de absoluta radicalidad. Ir cambiando el pensamiento de esas gentes lleva su tiempo y tiene que superar muchísimas resistencias. Lo mismo que si ETA da el paso decisivo hacia su disolución, conlleva también cohesionar todo ese mundo para que no haya disgregaciones.

-¿El mayor peligro es una escisión en ETA?

-Sí.

Morder la mano

-¿El acuerdo presupuestario con el PNV va más allá de las cifras?

-Posiblemente sí.

-¿Se ha firmado con pocas ganas?

-Por parte de la dirección socialista, se ha firmado con ilusión y con ganas porque es más el significado político, el acto de generosidad para contribuir a la gobernabilidad de un país, que lo que puedan ser modificaciones de carácter sustancial sobre el proyecto de Presupuestos. Es mucho mejor que haya salido adelante de esta manera a que Euskadi no tuviera Presupuestos o que hubieran salido de la mano de EHAK. Eso nos hubiera situado en un clima de tensión política que queremos superar.

-Como usted dice, no hay demasiados cambios en el proyecto final respecto a lo que el PSE criticaba.

-Hubiese sido deseable, no sólamente dar tranquilidad al país, sino conseguir modificaciones en apartados presupuestarios, eso hubiese sido el remate final, pero bueno

-¿No ha salido demasiado barato?

-El alcance de esta decisión del PSE-EE se comprenderá y se sabrá valorar con el paso de los meses; es una apuesta estratégica de alcance que conlleva una valoración que hoy es imposible hacer en los términos de importancia que adquirirá en su momento; y si no, al tiempo.

-¿Al PSE no le ha quedado más remedio después del acuerdo entre el Gobierno de Zapatero y el PNV?

-En absoluto. Lo que no se puede hacer es, como se ha hecho desde algunas instancias del Gobierno vasco, morder la mano de quien te la ha tendido con declaraciones de desprecio; supone un grave error político que algún día pagarán. Hay poca visión de país. El PSE-EE ha dado un ejemplo de libro.

-Se sostiene que esto no supone el paso previo a la entrada en el Gobierno vasco

-Por supuesto que no.

-¿Pero puede favorecer un cambio en el juego de alianzas en Madrid? ¿Que el PNV sea un comodín si se rompe con ERC?

-El juego que dé el acuerdo entre el Gobierno español y el PNV puede ser importante en distintos ámbitos, más allá de lo meramente presupuestario.

-También se señala que el pacto presupuestario es importante para la paz. ¿En qué puede influir?

-Aquellos acuerdos que eviten crispación y confrontación me parecen muy positivos y, de alguna manera, muy indirectamente, pueden ayudar a que se generen mejores condiciones para ese proceso de paz.

-Esas apelaciones a la generosidad, a la responsabilidad, ¿no son palabras muy grandilocuentes pero con muy poco contenido? Al final puede dar la sensación de que la opción del PSE-EE como alternativa queda diluida.

-Al contrario, se ve reforzada. Este acuerdo legitima al PSE.



Vocento