El Gobierno restó ayer importancia al veto del Tribunal de la Competencia a la OPA de Gas Natural sobre Endesa con el argumento de que la decisión ha sido tomada por los vocales nombrados por el PP, con mayoría en el organismo, y en contra del informe de los técnicos. Este razonamiento, que puede servir al Ejecutivo para desoir el informe del TDC, que no es vinculante, contribuyó a politizar aún más si cabe una operación empresarial que ya desde el principio se convirtió en una guerra entre partidos, que ha dejado muy dañada la credibilidad de los reguladores.