Las cosas del corazón se han llevado en múltiples ocasiones a la pantalla para mostrar los distintos estadios por los que puede pasar una relación amorosa. Cuando se aborda desde la perspectiva de la comedia, casi siempre, se trata de magnificar o distorsionar distintas situaciones que por separado resultan reconocibles y ciertas, pero que agrupadas se convierten en un vodevil cargado de gags en el que resulta difícil superar los tópicos más elementales. Si además la película es italiana y viene precedida de un notable éxito de público, resulta meridiano que vamos a encontrar ciertos excesos en los planteamientos y en la interpretación.
Como su título indica, lo que desarrolla el guión, al hilo de un manual comercializado en DVD, son los distintos estadios por los que puede pasar el amor. Así, empieza con el flechazo o enamoramiento, tratado con indudable sentido del humor mediante la descripción de la indestructible voluntad de conquista que termina con éxito y optimismo. Le sigue la crisis, un tanto exagerada pero con toques de realismo, donde se aprovecha para ridiculizar actitudes propias de los nuevos padres y las terapias contra el desamor. La traición, el engaño, supone, sin duda, la parte menos lograda y más aburrida, cargada de ciertos despropósitos muy italianos.
Termina con el abandono en el que, pese al recurso a viejos chistes sobre la cornamenta nacional, hay espacio para la ternura y la superación. Todo esto lo cuenta Veronesi mediante cuatro historias independientes, tangenciales y con algún pequeño cruce que le da cierta gracia y agilidad al armazón argumental.