Recién llegados del lejano Oriente, los Reyes Magos se preparan para la jornada más dura del año. Acompañado de sus inseparables Gaspar y Baltasar, Melchor desvela cómo se las han ingeniado para poder complacer los deseos de niños y mayores vitorianos.
-Por fin llega el día. Menos mal que Olentzero y Papá Noel les han echado una mano...
-Por supuesto. Estamos muy contentos porque aquí de lo que se trata es de repartir alegría e ilusión. Está muy bien que nos ayuden nuestros colegas Olentzero y Papá Noel en esta dura tarea. Es dura, pero muy agradable.
-¿Hacen buenas migas con ellos?
-Sí, sí. Es competencia sana, pero hay que tener en cuenta que nosotros, los Reyes Magos, vamos a todos los países del mundo. Tratamos de llegar a todos los sitios y por eso algunos niños dicen que no les llega todo lo que piden.
-Hay quien comenta que vienen muy tarde, que casi no hay tiempo para jugar con sus regalos.
-Pues sí porque empiezan las clases. Pero en realidad, el niño tiene todo el año para jugar. Lo que hay que hacer es distribuir bien el tiempo.
-¿Y traen lo que se les queda en el tintero a los demás?
-Nosotros lo que intentamos es que al niño le llegue algo, una alegría, un poco de felicidad... Lo malo es que el niño consiga regalos con excesiva facilidad. Tienen que merecérselo.
-¿No se cansan de repartir?
-El cansancio físico siempre existe, pero se supera con esa alegría que nos invade. El hecho de hacer felices y ver felices a los demás hace que el cansancio se quede en un segundo plano.
-Pero ya tienen muchos años. ¿Cuántos exactamente?
-Cuando empezamos, en la adoración del niño Jesús, teníamos unos 70. Ahora, por lo tanto, andaremos por los 2.076 años.
-Melchor es el mayor. ¿Le respetan más por ello?
-Bueno... La verdad es que nos llevamos muy bien entre nosotros, aunque tenemos nuestros propios piques a la hora de subir a las casas más altas. Hacemos apuestas para llegar a todos los lugares, por muy altos que estén.
-Los pequeños les adoran a los tres, pero siempre hay algún preferido...
-Hay de todo. Esto es como en los equipos de fútbol o baloncesto. Siempre hay preferencias por uno u otro y se nota cuando nos entregan las cartas en persona.
«Han sido buenos»
-¿Han sido buenos los vitorianos en este último año?
-En general han sido buenos. La verdad es que este año no traemos mucho carbón. Repartiremos menos que otras veces.
-¿Cuáles son los regalos estrella?
-Los más solicitados son los que corresponden a las nuevas tecnologías. Este año han vuelto a acumularse las peticiones de móviles, pero también están los juguetes clásicos como las bicicletas, los balones o las muñecas. Traemos muchos regalos.
-¿Les suena de algo Fernando Alonso?
-¿Cómo no! Nos han pedido muchas equipaciones y coches de él. Su campeonato del mundo llegó a nuestros oídos muy pronto y revolucionó Oriente.
-Cuidan mucho a los niños, pero ¿qué hay de los mayores?
-Sus peticiones están relacionadas este año con la ley 'antitabaco'. Nos piden dejar de fumar y algunos nos piden novias. Pero a todo no podemos llegar...