El Correo Digital
Jueves, 5 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Agur, don Federico
Con el ocaso de 2005 se nos ha ido don Federico de Barrenengoa. Estudioso infatigable del conocimiento y devenir histórico de Ayala y su entorno, a sus 89 años y hasta días antes de que la muerte le sorprendiera, seguía a pie de obra, investigando, recopilando y, últimamente, ordenando y preparando la salida del segundo volumen, continuación cronológica, de otro que dio en llamar 'Valle de Ayala', donde sintetiza los acontecimientos de siglos acaecidos en la Tierra de Ayala y valles limítrofes. Volumen este último que, de seguro, lo tenía bastante avanzado y que la Diputación Foral de Álava, a no tardar, corresponderá, y con ello le homenajeará, con su publicación. De su faceta investigadora, junto a conferencias y artículos en revistas culturales, lo que no podrán, ni podremos olvidar los ayaleses es su impagable labor de recopilación de los topónimos de la Tierra de Ayala. Denominaciones de lugar que, sin la dedicación del tiempo robado a su vida, hubieran desaparecido de nuestra memoria colectiva en un alto número. Derrochando en ello amor, paciencia y entrega para que las generaciones presentes tengamos un referente clave en el conocimiento del solar en que nacimos y/o habitamos, y podamos transmitirlo, a su vez, a las siguientes generaciones. Dicho trabajo se condensa en tres tomos bajo el título genérico 'Onomástica de la Tierra de Ayala', donde aparecen los topónimos de los que se tiene constancia oral y escrita y los apellidos asentados a lo largo y ancho de la jurisdicción territorial de los 36 pueblos de la Tierra de Ayala. En estos tristes momentos sólo me resta acompañar en el dolor a su familia y testimoniarles mi pesar por tan irreparable pérdida para el mundo cultural ayalés.



Vocento