«El PSOE camina». Ésa es la sensación de los negociadores de ERC, Joan Ridao y Joan Tardà, tras su última reunión bilateral sobre el Estatuto con el secretario de Relaciones con las Cortes, Francisco Caamaño, y su jefe de gabinete, José Luis Rodríguez. Ridao, portavoz independentista en la Cámara autonómica, aseguró que el Gobierno no sólo no se ha «petrificado» en sus posiciones sino que «las ha modificado para bien», sobre todo en lo referente a las competencias exclusivas y la descentralización del Poder Judicial. Aún persisten, no obstante, «amplios desacuerdos» en la financiación y en el «universo simbólico», que abarca la definición de Cataluña como nación.
El Ejecutivo ha decidido aparcar por el momento estas dos cuestiones, las más espinosas, para no obstaculizar el proceso. La estrategia resulta más o menos efectiva, pero intranquiliza a los republicanos, que ya han advertido de que sin una buena propuesta en materia de financiación -y la presentada por el ministro de Economía, a su juicio, no lo es- cualquier otro acuerdo se convertirá en papel mojado. Sin embargo, ayer se mostraron «optimistas, en ningún caso pesimistas, aunque sí escépticos» ante la posibilidad de que las conversaciones con los socialistas lleguen a buen puerto.
«Falsas competencias»
En cuanto a los avances registrados, el portavoz republicano afirmó que el Gobierno ha aceptado retirar de las enmiendas lo que los partidos catalanes llaman «falsas competencias exclusivas», es decir, aquellas que nominalmente pertenecen a la Generalitat pero que estarían sujetas a las leyes de bases desarrolladas por el Estado. Además, recordó que el proyecto de reforma del Poder Judicial aprobado recientemente por el Gobierno supone un avance hacia las aspiraciones del Estatuto. Aun así, anunció que su formación presentará enmiendas que el PSOE «se ha comprometido a estudiar».
Por otra parte, Ridao criticó a CiU por reabrir el debate identitario entre las fuerzas catalanas, al proponer la sustitución del término 'nación' en el Estatuto por el de 'nación histórica', en la reunión que mantuvieron los negociadores convergentes y los del Gobierno el martes pasado en La Moncloa. Según el dirigente republicano, la terminología original resulta «inequívoca» y fue consensuada por las cuatro formaciones que firmaron el texto en el Parlament.