La ley antitabaco ha puesto en pie de guerra a los kiosqueros. El presidente de la Confederación Nacional de Vendedores de Prensa anunció ayer que el próximo 30 de enero cerrarán los kioscos de toda España para manifestarse ante el Ministerio de Sanidad y Consumo contra la ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo, que les prohíbe totalmente la venta de tabaco. La medida supondrá una reducción del 30% de la facturación del sector, lo que según los kiosqueros pondrá en riesgo la viabilidad de muchos puntos de venta.
Los vendedores de prensa consideran que la nueva legislación contempla los derechos de otros sectores, como la hostelería, favorecido con un periodo de ocho meses para adecuar sus locales a la normativa. El del automovilismo, por su parte, dispone de una moratoria de tres años hasta eliminar la publicidad de los productos de tabaco. «A nosotros -protestó Viciosa- nos han quitado todos los derechos de un plumazo y probablemente uno de cada tres kioscos termine cerrando».
Los 35.000 puntos de venta de toda España han comenzado una campaña de recogida de firmas de apoyo a estos profesionales, que concluirá el día 15. La relación de apoyos recabada se entregará en el Congreso de los diputados. «Exigimos una moratoria o que se nos ofrezcan alternativas de negocio», insistió Viciosa, quien calificó como «una barbaridad que se permita la venta en el bar de enfrente y no se permita en el kiosco», que está situado en «un espacio libre para fumar, como es la calle».
El portavoz de los kiosqueros denunció, asimismo, que unos días antes de aprobar la ley se seguían renovando las licencias de venta del tabaco, que se pagan por adelantado y tienen un coste de 196 euros por tres años. Viciosa preguntó a la Administración el motivo por el que se siguieron tramitando permisos y si tiene intención de devolver el dinero.
25 minutos de trabajo
Un estudio realizado por una empresa especializada en gestión empresarial ha concluido, por otra parte, que los trabajadores que fuman dedican más de 25 minutos diarios a satisfacer sus necesidades de tabaco, tiempo que supera el 5% de la jornada laboral. El trabajo fue realizado por la firma Inology entre los 54 trabajadores de su plantilla, de los que el 25 % son fumadores tres años después de que la firma prohibiera fumar en sus instalaciones.
Según este trabajo, los 25,47 minutos de fumar se traducen en 2,87 salidas de media, cada una de ellas de casi nueve minutos. El coste para la empresa por trabajador se eleva a 207,79 euros, si se toma como referencia el Salario Mínimo Interprofesional.
Entretanto, continuó la batalla política. Ana Pastor, del PP, insistió en que la Sanidad pública financie los tratamientos para abandonar el tabaco. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, destacó el alto grado de cumplimiento que ha logrado la lay en empresas y locales de ocio.
Andar es un ejercicio que no ha de ser supervisado por un especialista