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Viernes, 6 de enero de 2006
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ÁLAVA
Los videoclubes de Vitoria pierden un 30% de negocio por la piratería en sólo un año
Buena parte de los establecimientos introducen otros productos para paliar el descenso La Policía Municipal se ha incautado de 4.731 copias ilegales de DVD y cedés
EN BUSCA DE UN TÍTULO. Dos clientes de videoclub miran películas en uno de los establecimientos de la cadena Alien. / IOSU ONANDIA
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INCAUTACIONES
Año 2003

Cedés: La Policía Municipal se incautó de 6.607 unidades

DVD: 287 películas.

videojuegos: 38.

2004

Cedés: 4.983.

DVD: 1.236.

videojuegos: 59.

2005 (Balance provisional)

Cedés: 3.544.

DVD: 1.187.

videojuegos: Ninguno.
No hay 'top manta' en Vitoria. Sin embargo, la proliferación de 'mochileros' con copias ilegales por los bares de la ciudad tiene una clara repercusión en las ventas de los videoclubes. Así lo denuncian, al menos, los propietarios de estos establecimientos al admitir que su negocio ha disminuido un 30% en tan sólo un año. «Estoy facturando del orden de un tercio menos que en 2004», asegura Javier López, propietario de la cadena Alien, con seis locales en la capital alavesa.

Su queja es compartida por sus colegas. «El cambio del formato VHS al DVD nos ha perjudicado porque este último es más fácil de piratear. Y, encima, ahora está la posibilidad de bajarse películas de Internet», añade José Ramón Gallardo, responsable de los cinco videoclubes Amanecer.

La negativa repercusión de la piratería en estos negocios no es un fenómeno que se circunscribe a Vitoria, sino que es general en el conjunto del país. Es más, según un reciente informe de la Federación Española de Videoclubs Asociados en ciudades como Madrid el descenso puede llegar al 50%. El panorama que dibuja esta asociación es desolador. Tras resaltar que España es el país europeo donde más se piratea, pronostica «un cierre en masa de los videoclubes, como está sucediendo con las tiendas de música».

Javier López comparte este mismo augurio y se lamenta. «Aquí está bien visto que se piratee, no se ve cómo un delito». Además, se queja de la, en su opinión, «escasa presión policial». «Sé que la culpa no es del inmigrante que vende las películas, sino de quien se las proporciona, pero me asombra que a la gente no le preocupe a dónde va a parar el dinero». Por ello, reclama más vigilancia por parte de todos los cuerpos policiales. «No se está haciendo nada por defender a quienes pagamos impuestos y creamos trabajo porque yo tengo cuarenta empleados», termina por decir.

«Estamos vigilantes»

Esta opinión encuentra su réplica en la Policía Municipal. «Si en ciudades del entorno hay 'top manta' y aquí eso no se da es porque estamos continuamente vigilantes», señala el oficial de gestión de la Guardia Urbana, José Antonio Ferreiro. Añade que atajar el fenómeno de los 'mochileros' es difícil porque al ir de bar en bar su detección se hace más difícil.

Ferreiro argumenta sus comentarios con el balance provisional de incautaciones realizadas a lo largo del último año. En 19 actuaciones, los agentes municipales han ocupado 4.731 copias ilegales de DVD y cedés, aunque el 24% de estos decomisos se lograron en una única operación en octubre.

La cifra definitiva de material retirado es, sin embargo, muy superior ya que a las actuaciones de los policías locales es preciso sumar las que han llevado la cabo la Ertzaintza y la Policía Nacional, y que en el momento de redactar esta información no estaban disponibles. De hecho, este último Cuerpo detuvo en noviembre a tres ciudadanos chinos con miles de copias piratas de cedés y DVD, a los que acusó de formar parte de una red dedicada a la falsificación y venta de música y películas.

¿Cuál es la solución a la pérdida de negocio que acarrea la piratería en tanto persista esta práctica fraudulenta? La respuesta la proporciona José Ramón Gallardo. «Los videoclubes nos estamos abriendo a otros mercados. No podemos limitarnos al alquiler. Vendemos películas, videojuegos, chucherías y objetos de regalo».



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