La falta de acuerdo entre los conductores de Tuvisa y la compañía municipal de autobuses urbanos se mantiene, pero los efectos serán de una menor intensidad en las próximas semanas. La plantilla de la empresa pública prestará hoy servicio de autobús nocturno, aunque dejará de ofrecerlo a partir del próximo sábado como medida de presión.
El resto de paros parciales también se han aplazado hasta la semana siguiente. Los chóferes tienen previsto no acudir de 5 a 7 de la mañana a algunos polígonos industriales a partir del día 16. Desde esa jornada, además, tampoco se ofrecerá el servicio especial al Buesa Arena para trasladar a los aficionados del Baskonia. Este miércoles, antes de que entren en vigor los paros, hay partido; pero aún se desconoce si los conductores accederán a llevar a los seguidores del TAU.
Entre tanto, la plantilla considera que se abre una semana para la negociación. «La empresa decía que no iba a hablar con los conductores mientras hubiera paros. Pues bien, esta semana no los hay. Veremos si realmente quieren negociar», apuntó Luis Mari Alda, de CC OO, portavoz de los trabajadores. La discrepancia está en la firma del nuevo convenio. El Ayuntamiento quiere conseguir una mayor flexibilidad laboral para dar nuevos servicios de madrugada o por las noches. Los empleados reclaman las mismas mejoras salariales y de complementos de las que disfrutan ya otros trabajadores municipales.
De madrugada
Los responsables de Tuvisa juzgan «imprescindible» romper el actual corsé establecido en el convenio colectivo, que impide dar servicios fuera del horario entre las 7 y las 23 horas. «Queremos que algunas líneas que van a los polígonos industriales empiecen antes; y que otras que desplazan a los vitorianos a lugares de ocio acaben más tarde», dice el gerente, Javier Latorre.
La nueva flexibilidad reportaría a la empresa 687.000 nuevos viajeros cada año, según sus datos, lo que se traduce en 250.000 euros 'extra' anuales de recaudación.