«Cuando la oscuridad invada tu existencia y sientas que el silencio y la soledad son tus únicos compañeros, siempre encontrarás una mano en tu camino que te guiará hacia la luz». Así comienza 'Mi día es noche', un enternecedor relato contra los malos tratos que le ha valido a Sarah Gutiérrez Legorburu el primer premio del concurso 'Cuento que te cuento', de la Red Municipal de Bibliotecas. A sus trece años, esta alumna del colegio Nazareth de Vitoria, nunca creyó que «pudiera ser buena en esto». Este premio ha echado por tierra sus argumentos pero, ante todo, le ha valido para descubrir en la escritura a una «buena amiga».
-Con tan sólo 13 años y recogiendo ya un premio como éste, ¿cómo te sientes?
-Estoy súper contenta y súper orgullosa. Cuando me enteré de que había ganado el primer premio de mi categoría empecé a saltar. Entré en casa y me dijo mi cuidadora: «Dáme un abrazo. escritora» y entonces ya supe de qué se trataba.
-¿Te lo esperabas?
-Yo quería ganar y llevaba tiempo pensando en lo que podía pasar, pero no me lo esperaba para nada. Es más, tenía más confianza en el otro relato que presenté a concurso porque creo que es más profundo, más completo. Se titula 'Un soplo de vida' y cuenta la historia de una niña que padece leucemia y que quiere morir, hasta que un día un hada aparece en su vida y le enseña que vivir merece la pena.
-Tengo entendido que tu profesora de lengua siempre confió en ti. Y no se equivocó.
-Todos los que leyeron el cuento, entre ellos mi madre y otros muchos amigos, ya me decían que podía ganar. Ellos me animaron a presentarme al concurso. Y, en especial, mi profesora de lengua y literatura. Ella fue la que me dio el empujón que realmente necesitaba.
Dos caminos
-¿Te habrá puesto un 10!
-Sí. Yo creo que no me daba la media, pero me imagino que el haber ganado este premio habrá ayudado a que me suba un poco la nota.
-¿Te ves recogiendo en el futuro el Premio Planeta?
-Todavía no sé lo que quiero hacer de mayor. Tengo dos caminos: uno es el baile y otro la escritura, que la acabo de descubrir. Hasta ahora no creí que pudiera ser buena en esto pero me he dado cuenta de que escribir me ayuda a desahogarme, a ver las cosas desde otro punto de vista y a expresar sentimientos que de otra forma no sería capaz de comunicar. Al escribir me siento como si estuviera hablando con una buena amiga.
«Una injusticia»
-'Mi día es noche'. Así se titula tu cuento, que es un auténtico alegato contra los malos tratos. ¿Por qué elegiste este tema?
-Es un tema que me preocupa y que me parece muy grave, así que había algo en mi interior que me pedía escribir sobre ello. No me lo planteé demasiado, simplemente salió así.
-¿Cómo percibe una chica de tu edad un problema tan grave como éste?
-Creo que los malos tratos son una injusticia y no consigo entender cómo en los tiempos en que vivimos puede haber hombres que se comporten así con sus mujeres o con sus novias. Creo que se podría y se debería hacer mucho más para luchar contra este problema.
-De tu relato se desprende, en cualquier caso, un mensaje positivo, de esperanza y la noche, al final, se convierte en día. ¿Siempre hay luz al final del túnel?
-No siempre es fácil salir adelante, pero con ayuda se puede conseguir. Por eso, es importante pedir ayuda, aunque la última palabra siempre la tiene uno mismo. De todas formas, en la vida siempre hay algo por lo que merece la pena luchar.