Suspenso en nutrición. La mayoría de los vitorianos come pocas frutas, verduras y pescado y se inclina en exceso por otros productos, como la carne. A ese problema se añade que los vecinos de la capital alavesa hacen menos ejercicio del necesario y muchos llevan una vida sedentaria. Ya sea por todo ello o por la propia constitución física de cada persona, lo cierto es que al final la báscula termina por dar su contundente veredicto: cuatro de cada diez ciudadanos tienen problemas de sobrepeso -es decir, pesan más de lo que deberían-. Y de esas cuatro personas, una es obesa.