El presidente del comité de empresa de Gamesa Producciones Aeronáuticas (GPA), Aitor Besares, pidió hoy a la Administración que impida el "negocio especulativo" que supone la venta de esta sección, al tiempo que criticó la "recolocaciones no coyunturales" que la dirección pretende llevar a cabo.
Besares hizo estas declaraciones hoy en Vitoria , en el transcurso de la concentración que medio centenar de personas ha protagonizado frente al Parlamento vasco portando una pancarta en la que se podía leer "Miles de millones en subvenciones. Instituciones implicación en la venta de Gamesa".
Reunión con la directiva
El máximo representante de los trabajadores explicó que a las 12.30 horas de hoy los directivos les habían convocado para mantener una reunión y dijo que temían que en ese encuentro les iban a presentar "un Expediente de Regulación de Empleo o algo similar". "Con eso dejarán claro que no han querido entrar a negociar un convenio", apuntó, antes de añadir que a la empresa el ERE le resulte más beneficioso "porque les deja mayores cotas de rentabilidad".
En este sentido, instó a la Administración a "impedir este tipo de negocios especulativos, que hacen también otras empresas" y que se refleja claramente en el volumen de beneficios que ha obtenido el grupo Gamesa en el último año. "Decimos que es un negocio especulativo porque Gamesa echó a andar con un montón de dinero y de ayudas públicas que en este momento las toman como suyas y deciden vender lo que en su momento se engordó con ayudas públicas", añadió.
Tras asegurar que "existe la posibilidad de traer carga de trabajo a la planta de Álava", pero que la dirección "no tiene un interés pleno en ello" porque ya cuenta con otro negocio, como es el de la sección Eólica, Besares recordó que en el convenio que sigue vigente, a pesar de estar caducado, existe un artículo referido a la movilidad geográfica que permite a la empresa, de forma coyuntural, desplazar trabajadores para cubrir las necesidades productivas que pueden tener en otras empresas del grupo.
Movilidad geográfica
Sobre este tema, dijo que los trabajadores de GPA tienen "flexibilidad" para ello, tal y como recogieron en el convenio, pero agregó que "lo que la empresa plantea son recolocaciones de forma no coyuntural sino definitiva, con el fin de dejar nuestra empresa con un número de empleados insignificante y ampliar la plantilla en las plantas con las que tiene firmado un convenio a la baja".
Besares indicó que las recolocaciones por necesidades productivas podrían situarse en 75 o 80, cuando el total de trabajadores de GPA se sitúa en 254. En el conjunto del sector aeronáutico en Álava trabajan unas 1.100, mientras que en todo el Estado suman 2.100.
El presidente del Comité concluyó indicando que una vez finalice la reunión de hoy decidirán, en base a lo que se les diga, las medidas a llevar a cabo.