El Correo Digital
Jueves, 12 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
CULTURA
CULTURA
Los ojos del arte
Fotógrafos vitorianos y expertos en arte contemporáneo aplauden la decisión de la feria Arco de ceder su fototeca al Artium
CARLES CONGOST. Así vio este artista la feria Arco en 2001.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Cada año desde 1988, la feria de arte contemporáneo Arco, todo un referente en Europa, ha invitado a varios fotógrafos de prestigio internacional a reflejar el espíritu de la cita. Un total de 74 artistas de la talla de Joan Foncuberta, Bruce Gilden, Carles Congost, Cristina García-Rodero, Gabriel Gualladó, Martine Locatelli, Pedro Moutinho o John Riddy han aceptado el reto. Sus trabajos en estos 17 años integran una gruesa colección denominada 'Recorridos fotográficos'. Son 370 imágenes que Arco acaba de ceder de manera temporal al Artium, como adelantó ayer EL CORREO.

El museo alavés tiene en sus manos, por tanto, piezas únicas en las que cada artista pone su mirada a las órdenes del arte contemporáneo. Así, el visitante se encontrará con retratos de público, pintores o galeristas; con instantáneas de amantes del arte exhaustos a los pies de una obra; con perspectivas casi imposibles; juegos de luces y líneas; abstracciones; figuraciones; elogios a la arquitectura; exploraciones de rincones ignotos de la muestra.

La llegada de la colección a Vitoria ha sido acogida con entusiasmo tanto por los fotógrafos locales como por los expertos consultados por este periódico. Entre ellos, el conservador de la colección permanente del Artium, Daniel Castillejo, quien destaca la «estrecha relación» que han mantenido siempre el centro alavés y los responsables de Arco.

Una estrecha amistad

Cuando el museo no era casi ni una idea, recuerda, la Diputación puso un 'stand' del de Bellas Artes en Arco, en el que informaba de los fondos que hoy están en la calle Francia. En plenas obras, la directora, Rosina Gómez-Baeza, presentó el contenido de la feria de aquel año en Vitoria. Ahora, la biblioteca del Artium se nutre de la infinidad de dossieres y catálogos que llegan a Arco cada año.

Este nuevo hito en la amistad de ambos centros, la cesión de la fototeca es, dice Castillejo, «una inyección importante para completar nuestros fondos fotográfico y para ofrecer una visión más amplia del arte contemporáneo».

El enfoque que cada artista ha dado a Arco y a lo que encierra, dice, es ya en sí «interesante». Es una apreciación con la que coincide David Quintas, un apasionado de la cita con las vanguardias. «Es una feria espectáculo y hay que vivirla. Es muy enriquecedor ver cómo esos fotógrafos la captan y ven ciertas cosas». Destaca, asimismo, la posibilidad de que se acceda de una sentada a un recorrido único por las últimas décadas de Arco. «Es como acercar Madrid a Vitoria».

Para Pilar Albajar, la iniciativa es «muy positiva», máxime con el auge que tiene la fotografía en los últimos años. «Es importante que la colección del Artium sea mejor y más internacional», sentencia, tras desear que esas imágenes sean asequibles al público.

Luis Montoya, presidente de la Sociedad Fotográfica Alavesa, cree «fabuloso todo lo que se haga a favor de este arte» e incluso apuesta por que la colección sea el germen de proyectos más ambiciosos como muestras internacionales de fotografía actual.



Vocento