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Jueves, 12 de enero de 2006
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ECONOMÍA
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Bruselas pide al Reino Unido que corrija su déficit público
La Comisión Europea ha llegado a la conclusión de que el Reino Unido tiene que atemperar sus logros económicos porque su déficit presupuestario, que el año pasado parecía «temporalmente» por encima del 3% del Producto Interior Bruto (PIB), parece ahora instalado en esas alturas con carácter indefinido.

El Ejecutivo comunitario, a instancias el comisario Joaquín Almunia, pidió ayer al Consejo de Finanzas (Ecofin) que reclame de Londres un retorno a la disciplina presupuestaria contemplada en el Pacto de Estabilidad. Le concede para ello un plazo de un año. Lo hizo después de haber constatado que tanto en el presente ejercicio fiscal como en el próximo, el Reino Unido va a seguir manteniendo déficits presupuestarios por encima de la barrera del 3%, después de haber franqueado abiertamente esta en el periodo 2003/04.

No obstante, Bruselas reconoce que los derrapajes fiscales británicos no son desmesurados -nada que ver con los italianos, alemanes, griegos o franceses, por ejemplo-, y que el país mantiene una posición financiera saneada, dada la baja ratio de su deuda pública (43,1%).

Sin poder de sanción

La medida era esperada, pero no por ello deja de ser incómodo para Londres. El Reino Unido no forma parte del euro y no ha suscrito el Pacto de Estabilidad, por lo que escaparía de oficio a cualquier intento sancionador de Bruselas. Sin embargo, se ha comprometido a mantener déficits presupuestarios en línea con las disposiciones de ese acuerdo.

Y Londres, en este asunto, niega la mayor: que esté vulnerando las prescripciones del Pacto, en virtud de la «lectura prudente» de sus indicaciones.

Gordon Brown, sucesor in pectore de Tony Blair, no parece estar dispuesto a moderar el gasto del Gobierno, que se encuentra embarcado en una amplia campaña de restauración de infraestructuras de servicios públicos, especialmente los hospitales.



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