El PNV dejó entrever ayer de manera implícita que considera positivo que Batasuna pueda convocar la asamblea nacional que tiene previsto llevar a cabo el próximo 21 de enero en el Bilbao Exhibition Centre de Barakaldo, un acto que el PP ha pedido que sea anulado y que está siendo investigado por la Audiencia Nacional. La formación jeltzale cree que la izquierda abertzale debe tener su «recorrido»,y que lo que ocurra en el BEC puede servir para «dar un paso más en el desarrollo positivo» de la declaración de Anoeta.
Si el martes la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, enmarcó la petición de suspensión de la convocatoria en «actitudes del pasado», ayer, Iñigo Urkullu consideró que todos los partidos deben hacer «lo posible» para que la izquierda abertzale tenga su «cauce».
El portavoz del Euzkadi buru batzar, en una extensa rueda de prensa celebrada en la sede de Sabin Etxea de Bilbao, no quiso responder con un 'sí' o un 'no' rotundo a la preguntada formulada por un periodista acerca de la posibilidad de que el acto de Batasuna sea prohibido. Sin embargo, constató que son los tribunales las instancias capacitadas para tomar esa decisión y no el Gobierno central «y mucho menos las instituciones vascas». A lo que añadió: «Pero creo que todos, salvo supuestamente el PP, estamos en lo que es un esfuerzo porque también la izquierda abertzale pueda formar parte de un juego normalizado entre formaciones».
Esfuerzo
El dirigente nacionalista consideró que los partidos deben hacer un «esfuerzo» para que la izquierda radical tenga su «recorrido» y pueda acudir a los comicios forales y municipales de 2007. Una participación que, según Urkullu, sería muy importante para poner en marcha la mesa de partidos, la cual, insistió ayer mismo el portavoz del PNV, debe constituirse en «ausencia de violencia, sin exclusiones y sin condiciones previas». En todo caso, consideró que el acto del BEC puede ser una continuidad del celebrado en noviembre de 2004 en Anoeta. «En aquel momento hubo una apuesta por las vías políticas; espero que eso tenga un recorrido en sentido positivo», añadió.
Urkullu, también a preguntas de los periodistas, se refirió a las manifestaciones del martes de José Luis Rodríguez Zapatero en las que aseguró que mantiene «intactas» sus esperanzas en el fin de la violencia. El dirigente jeltzale recalcó que el presidente del Gobierno ha sido «atrevido», pero, matizó, «debe serlo más» y «liberarse de las ataduras del PP». En este sentido, destacó que el objetivo de la pacificación y la normalización en Euskadi deben poner en valor «la capacidad de un alto dirigente de Estado».
Frente a las alabanzas al jefe del Ejecutivo central, Urkullu calificó de «poco afortunadas» las declaraciones de otros dirigentes socialistas sobre la existencia de diferentes sensibilidades dentro del PNV: sostuvo que es el PSOE el que se está «moviendo» y debe hacerlo «aún más» para superar sus acuerdos con el PP «de la era Aznar». Asimismo, afirmó que el silencio, «cuando menos temporal, de espontáneos y francotiradores desinformados favorecerá sin duda el éxito de todos».
Además, el miembro del PNV admitió que los familiares de Ramón Baglietto, asesinado por ETA en 1980, habrán sentido «alivio» al decretar la Audiencia Nacional el embargo de los bienes de sus asesinos.
Respecto al macrojuicio enmarcado dentro del sumario 18/98 al llamado entorno de ETA, Urkullu lo calificó de «estrambótico», de «disparate» y de no «tener razón de ser». En su opinión, esto sucede porque existe una «instancia como es la Audiencia Nacional». «No es para nada justo que un proceso iniciado hace ocho años todavía esté así», agregó el dirigente nacionalista.