El principal acusado en el macrojuicio contra el supuesto entorno de ETA que se celebra en la Audiencia Nacional, Xabier Alegría, manifestó ayer en San Sebastián que la suspensión de este proceso es «imprescindible» para lograr «un escenario de paz y democracia» en el País Vasco.
Alegría, para quien el fiscal pide 51 años de cárcel por los delitos de integración en ETA, falsa contabilidad, insolvencia punible y contra la Hacienda pública y la Seguridad Social, denunció en una rueda de prensa junto con otros tres acusados que la Audiencia Nacional es «una herramienta de las conculcaciones de derechos más graves».
El acusado afirmó que todos los juicios efectuados «al amparo de la tortura y de la conculcación del derecho a la defensa» no son válidos, por lo que deben «quedar sin efecto». Asimismo, añadió que espera que el Consejo Vasco de la Abogacía «constate esta conculcación».
Por su parte, el responsable de la organización de apoyo a los presos de ETA Askatasuna, Joxean Agirre, anunció que mañana se celebrará una manifestación en San Sebastián para protestar por el juicio del sumario 18/98 que partirá desde el Palacio de Justicia y finalizará frente a la sede del PSE, «con la intención de unir los dos polos de la represión». Agirre exigió la «autodisolución» de la Audiencia Nacional al entender que se trata de un «instrumento de guerra» y un tribunal especial «postfranquista» que es «incompatible con un proceso democrático» en el País Vasco.
El presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, por su parte, recibirá mañana al presidente del Consejo de la Abogacía vasco, Nazario de Oleaga, para hablar sobre la petición de los letrados defensores en el macroproceso que reclaman más tiempo para estudiar los últimos documentos incorporados al sumario.