Los conductores de Tuvisa y los responsables de la empresa municipal de transporte siguen sin entenderse, lo que está a punto de motivar nuevas protestas de los chóferes que afectarán de lleno a miles de vitorianos. Los empleados advirtieron ayer de que se plantean endurecer sus movilizaciones, lo que incluye realizar más paros, pero esta vez indefinidos.
Según argumentan, en estos momentos -un mes después de que comenzaran los primeros plantes-, la negociación del convenio laboral «está en punto muerto». Ante esta situación, los trabajadores «ya no descartamos nada, porque vemos que el Ayuntamiento está muy cómodo y no tiene en cuenta el paréntesis que hemos hecho en las suspensiones del servicio», indicó el presidente del comité, Luis Mariano Alda.
Tras la calma, por tanto, puede llegar la tormenta si así lo deciden los conductores en la doble asamblea -de mañana y tarde- que van a celebrar hoy.
Después de haber protagonizado paros de entre dos y cuatro horas diarias hasta el 5 de enero, los chóferes retomarán sus protestas mañana, cuando se negarán a poner el marcha el gautxori o autobús nocturno. Además, desde el próximo lunes se negarán a acudir a los polígonos industriales de Gamarra, Eskalmendi y Ali de cinco a siete de la madrugada. Tampoco llevarán a los aficionados del Baskonia al pabellón Buesa Arena los días de partido.
Servicios «abusivos»
Pero la reunión de hoy de la plantilla puede motivar giros inesperados en sus planes para los próximos días por dos circunstancias. Por un lado, el comité conocerá hoy si el Gobierno vasco ordena implantar servicios mínimos de cara a los paros ya previstos. «Si los ponen serán abusivos, porque esas líneas las hacen tan pocos autobuses que la propia Administración abortaría la huelga», indicó Alda. Según explicó, es posible que el Ejecutivo vasco ordene incluso que haya gautxori, a pesar de que los chóferes siempre han mantenido que este servicio no está incluido en el convenio.
Al mismo tiempo, sin descartar la idea de aparcar los urbanos manera indefinida, los sindicatos quieren proponer a los trabajadores una nueva forma de protesta. El comité se negó a desvelar aún en qué consiste la iniciativa, aunque adelantó que será «original e ingeniosa».
Por su parte, los responsables de Tuvisa mantienen que los chóferes han rechazado la oferta «para equiparar automáticamente su convenio con el del Ayuntamiento».
La gerencia también insiste en que los conductores de Vitoria «trabajan menos horas y cobran más» que sus homólogos de Bilbao y San Sebastián.