El progresivo envejecimiento de la población alavesa se nota cada día en más ámbitos. Son numerosas las familias que conviven con un anciano dependiente y que se han dirigido al Instituto Foral de Bienestar Social en demanda de apoyo económico. Un total de 381 cuidadores -la inmensa mayoría de ellos mujeres- se ha presentado a la segunda convocatoria de ayudas específicas para ellos que realiza la Diputación alavesa. La cifra casi duplica a la de 2004, cuando 199 ciudadanos solicitaron las subvenciones, según informaron ayer portavoces forales.
Esta iniciativa tiene un doble objetivo. Por un lado, se trata de dotar de más recursos a las personas que se ven obligadas a dedicar gran parte del día al cuidado de sus ancianos. Por otro, es una medida de nuevo cuño para mantener durante más años a los mayores dependientes en su entorno social y familiar, como desea la mayoría.
Los expedientes que ahora analizan los técnicos de Bienestar Social constatan una vez más que son las mujeres las que asumen el papel de ciudadoras en los hogares con una persona mayor. Además, se trata de ciudadanas entradas ya en años, e incluso en edad de disfrutar de su jubilación. Así, 197 de las solicitudes de apoyo del pasado ejercicio -casi la mitad- estaba encabezada por un cuidador de entre 41 y 65 años. De ellas, 161 las firmaban mujeres. Asimismo, otros 170 alaveses de más de 65 años eran los titulares de otros 170 expedientes, de los que 117 los comandaban las féminas. Sólo se han presentado 14 solicitudes de personas de menos de 40 años, de las que 11 tienen nombre de mujer.
Polémica en las Juntas
La Diputación debería dar respuesta a estas peticiones en unos días. Pero el plazo de resolución de expedientes se ha ampliado hasta el 11 de marzo, debido al volumen de demandas y a los cambios introducidos en la norma foral que regula estas ayudas, según se explica en el boletín oficial del territorio. Quienes cumplan los requisitos percibirán entre 400 y 513 euros al mes para el cuidado de sus mayores. La institución foral dispone de un fondo de 480.000 euros para este programa.
El pasado año se entregaron las primeras ayudas, pese que sobre ellas pesaba un conflicto de competencias aún sin resolver. Y es que la iniciativa partió del Partido Popular, pero el PNV y el PSE mejoraron las cuantías económicas, lo que provocó la polémica entre el Gabinete Rabanera y las Juntas Generales. Aun así, el departamento dirigido por Ainhoa Domaica aceptó 87 demandas de un total de 199. Las cuidadoras percibieron una media de 377 euros al mes. En esta convocatoria de 2005, se cambiaron algunas de las bases.