El Correo Digital
Viernes, 13 de enero de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
CON REMITE
Visiones tranviarias
Aunque cueste trabajo creerlo, las obras del tranvía van a licitarse por parte del Gobierno vasco, aunque tan arduas tareas no van a arrancar hasta el verano si los hados son favorables. Y, permítanme decirlo, que los hados sean favorables en estos casos es una pretensión harto voluntarista. Es decir harto improbable. Lo que se prevé es que el tranvía esté listo alrededor del 2008, pero no hagan caso de estas previsiones fantasiosas: hay un buen número de proyectos estancados desde hace tiempo, lo que indica que esta ciudad es un tanto lenta a la hora de resolver sus fantasías estelares. O el genio de la botella no calcula bien o no cree en lo que calcula y dispara al buen tuntún.

No sé si ustedes se acuerdan de la polémica tediosa y a veces estúpida polémica acerca de la conveniencia del tranvía, como no sé si se acuerdan de la reforma de la plaza de toros o del plan del auditorio, del nuevo Ayuntamiento, de la intermodal o de la reforma de la Avenida de Gasteiz: entelequias, sueños de una noche de verano, castillos en el aire. Por eso cada vez que llega a mis manos un proyecto nuevo, o demorado pero vigente, se me pone la cara del descreído y apunto una sonrisa ladeada al estilo Bogart que no me abandona hasta que el asunto prospera. Y casi nunca prospera, si se me permite decirlo.

En lo del tranvía van a sacarse a concurso los ramales del centro y Lakua, y habrá que decir que algo es algo. Si quieren que les diga la verdad en mi condición de amateur en asuntos de obras públicas, algo no es mucho.



Vocento