Los representantes de ESK en el hospital Santiago han denunciado las condiciones en las que los enfermeros del centro tienen que limpiar las bacinetas de los pacientes.
En respuesta a las declaraciones efectuadas hace unos días por el director general del centro hospitalario, la central sindical asegura que los auxiliares de enfermería no protestan por la limpieza a mano de este material. Según ESK, lo hacen «por las condiciones en las que se ven obligados a realizar esta tarea».
El sindicato asegura que las
bacinetas con los excrementos de los enfermos se limpian «en el lavabo o en la bañera donde el paciente tiene que realizar su higiene, y además con falta de medios adecuados, como cepillos, desinfectantes, guantes adecuados, o protección para el uniforme».
ESK considera «inadmisible que en pleno siglo XXI en un hospital se tenga que trabajar en estas condiciones» y cree que las obras para la instalación de un servicio de limpieza mecánica de bacinetas no se pueden dilatar tres años por ser «un asunto de salud pública que requiere prioridad inmediata y urgente solución».
Urgencias
El comunicado de la central aborda también la problemática de la sección de Urgencias del hospital. ESK se muestra de acuerdo con el «inicio inmediato» de las obras de ampliación, pero reclama un aumento de plantilla y un plus de peligrosidad.
Por ello, rechaza duplicar las cabinas de atención a los pacientes si no se aumenta en la misma proporción la plantilla correspondiente, que considera que ya en la actualidad es «deficiente».