El aeropuerto de Vitoria, una de las contadas terminales españolas que goza de la más alta categoría para operar en condiciones de visibilidad mínima y uno de los pocos aeródromos nacionales con una pista de aterrizaje de casi 3,5 kilómetros, repite de nuevo cifras negativas. Foronda cerró el último ejercicio con el peor balance de pasajeros desde su apertura, en 1980, cuando 211.525 pasajeros lo estrenaron. Ahora, cinco lustros después, ha dado la bienvenida y dicho adiós a sólo 91.594.
La actividad generalmente frenética que tiene lugar a escasos metros de esta terminal tampoco sirve esta vez para nivelar la balanza y suavizar los resultados. Y es que la carga que llegó a Fo-ronda en 2005 fue menor en un 20,4% que el año anterior. Esto es, el volumen de mercancías que recaló en Vitoria en los últimos doce meses se quedó en poco más de 34.777 toneladas, una marca desconocida desde 1997. En aquella ocasión se manipularon 31.468 toneladas. Los kilos de paquetería, que se contabilizan aparte, tampoco han crecido. Ni siquiera se mantienen. De 1.260 toneladas en 2004 se ha pasado a 1.187.
El informe facilitado ayer por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), que recoge un incremento del 9% de los pasajeros en los aeródromos españoles, refleja también una lógica caída de las operaciones en la terminal alavesa. En concreto, de un 10,4%, con sólo 11.579.
Punto de «inflexión»
El único aspecto positivo que deja 2005 es el acuerdo firmado hace poco más de un mes entre la Diputación foral y Ryanair. Según ese convenio, la aerolínea de vuelos de bajo coste comenzará a enlazar Vitoria y Londres, a diario, a partir del 17 de febrero. A juicio de los responsables de VIA, la firma que promociona las instalaciones locales, Foronda experimentará desde ese momento un «punto de inflexión. La previsión es que el tráfico de pasajeros aumente en un 60%». En cuanto al que concierne a las mercancías, la sociedad enmarca el bajón en una tendencia negativa del sector «generalizada. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional habla de un descenso del 10,6% en el ámbito mundial. Y esto ha afectado a Foronda directamente, ya que algunos operadores han tenido que realizar una reestructuración de los vuelos para enfrentarse al nuevo contexto», afirman.
Pese a todo, resaltan la «consolidación» en el último año de Air Canadá -conecta la terminal alavesa con Halifax una vez a la semana desde 2004- y Fedex, compañía de transporte urgente, que vuela entre Madrid y Vitoria.
Desde la Diputación apuntan, además, a la modificación de tarifas que aplicó AENA antes del verano -pasó a cobrar dos veces el kilo que se mueve en tránsito- para explicar el descenso de actividad en la terminal de carga. La medida, que después quedó en suspenso por una enmienda del PNV en el Congreso, provocó que el peso pesado de las mercancías en el aeropuerto, DHL, suspendiera ocho vuelos diarios para reducir costes.
Pese a la «fuerte competencia de Zaragoza», el director del Departamento foral de Economía se muestra optimista con el futuro de esta terminal. «Su crecimiento es seguro. Hay una apuesta firme por parte de las operadoras. Respecto a los pasajeros, la llegada de Ryanair será una inyección. A partir de ahora, irá hacia arriba», asegura David Gasull.