Pilar Aróstegui Santiago, jefa del Servicio del Archivo Municipal de Vitoria, falleció el lunes por la noche, a la edad de 61 años, tras una larga enfermedad. Aróstegui entró en este servicio del Ayuntamiento en 1972 y desde entonces trabajó para modernizar y poner en valor el extenso patrimonio documental de la ciudad, cifrado en más de medio millón de depósitos.
Durante su gestión, el equipo de funcionarios de este servicio pasó de tener 2 miembros a contar con 16. Como asegura su colaboradora María José Marinas, encargada del archivo fotográfico, «Pilar cambió un montón de papeles amontonados por una colección de fondos ordenados que los ciudadanos pueden consultar de manera eficaz y rápida, y en un instrumento para conocer toda la historia de la ciudad».
Trabajadora discreta e incansable, «siempre le faltaba tiempo», cuentan de ella, Pilar amaba su trabajo con pasión y conocía de primera mano el enorme contenido de su archivo, que tras muchos años de trashumancia en distintas sedes acabó en el antiguo cuartel de Flandes, un edificio rehabilitado dentro del Campus universitario.
Una de las propuestas impulsadas por su equipo que tuvo mayor éxito entre el público vitoriano fue la organización de exposiciones fotográficas sobre las décadas de los años cincuenta, sesenta y setenta que reflejaban en imágenes seleccionadas la metamorfosis de la ciudad. Siempre tuvo en cuenta que todos estos fondos no sirven para nada si los ciudadanos no pueden acceder a ellos y facilitó el trabajo de investigadores, periodistas y público en general.
El Archivo Municipal conserva documentos desde la fundación de la ciudad de Vitoria, en 1181.
Pilar Aróstegui será enterrada hoy, a las 9,45, en el cementerio de Santa Isabel y su funeral tendrá lugar a las 18.00 horas en la iglesia de Desamparados.