Los trabajadores de la residencia municipal San Prudencio anunciaron ayer que no descartan «realizar paros o pedir la dimisión de los responsables del centro» si el Ayuntamiento no soluciona el conflicto laboral que protagoniza la plantilla desde finales de 2005. En concreto, los empleados se concentran a diario frente a las instalaciones del complejo de la calle Francia desde el 23 de diciembre para denunciar la «imposición» de varias normas, algo de lo que culpan «en gran medida» a la directora del complejo, Ana María del Val.
Begoña Vázquez, miembro del sindicato ELA y portavoz del comité de empresa, explicó ayer que «la gota que ha colmado el vaso» de los 350 trabajadores ha sido la nueva resolución que fija el calendario laboral de 2006. Según la empleada, los responsables del centro «obligan a coger las vacaciones por quincenas durante el verano», por lo que reclamó volver al mismo sistema de funcionamiento del año pasado. «Si no es así, vamos a seguir protestando», advirtió.
Al mismo tiempo, el comité señaló que en la residencia se han realizado «nombramientos a dedo» y que la plantilla ha soportado «un poder abusivo con fines de ascenso personal». Por todo ello, los sindicatos exigieron reunirse «cuanto antes» con los responsables del servicio de Tercera Edad del Consistorio.
OPE de educadoras
Por otra parte, la convocatoria de la oferta pública de empleo para las educadoras de las 17 guarderías municipales continúa su curso.
Así lo aseguró ayer el Ayuntamiento, que ofertará las 75 plazas a finales de este mes. Sin embargo, los sindicatos reclaman un aumento de las plazas y que se elimine la división entre los maestros y los técnicos en jardín de infancia.