Jesús Garay, máximo responsable del aeropuerto alavés, valora los últimos datos sobre la actividad de Foronda y habla con optimismo del futuro de unas instalaciones que veinticinco años después de su inauguración, se disponen, a su juicio, a entrar en su mejor etapa.
-Año tras año, las cifras sobre el volumen de pasajeros son cada vez son más exiguas. ¿No es descorazonador?
-Bueno, es cierto que han pasado menos viajeros por aquí que en 2004, pero la diferencia no es llamativa. Hablamos de una pérdida del 3,7%. ¿Razones? Pues, probablemente, se deberá a que hemos recibido menos desvíos de aviones de otros aeropuertos.
-Sin embargo, todo apunta a que se avecina una nueva era con el desembarco de Ryanair.
-Sí. Hablan de traer a unos 40.000 pasajeros al año. Algo así supone un balón de oxígeno para Vitoria y el despegue definitivo de Foronda como terminal de viajeros, aunque aún nos quedemos lejos de otras comunidades. Yo estoy convencido de que compañías de bajo coste como ésta tienen futuro aquí. Si no se ve este año, se notará el que viene o el otro.
-¿Cree entonces que Foronda inicia un nuevo ciclo?
-Sin duda. Los primeros quince años se trató de buscar una salida a las instalaciones. Luego vino el impulso al tráfico de mercancías. Ahora ha llegado el momento de desarrollar el tema de los viajeros.
Recorte de British
-Antes de lanzar las campanas al vuelo, las cosas tampoco fueron muy bien para la carga en el último año. ¿Preocupado?
-No. El bajón se ha producido porque en julio British Airways redujo sus frecuencias de dos a una. Transporta pescado, un producto barato, y encontró una ruta más rentable. Eso sí, fuera de España. Y, por otro lado, DHL, que planifica sus rutas en función de la carga, ha decidido recalar aquí dos veces menos al día.
-No parecen decisiones muy halagüeñas para el futuro de Foronda.
-No, no, la perspectiva es buena. Pese a todo, DHL tiene claro que Foronda es su centro de distribución en la península. Prueba de ello es que ha iniciado las obras para su nueva terminal. Además, se está haciendo una labor intensa para atraer a nuevas operadoras. De hecho, es muy probable a que a mediados de este año vengan a trabajar a Vitoria nuevas compañías.